11 Oct, 2024 | Plantas y Jardín
La Violeta africana, o Saintpaulia ionantha, es una planta de interior muy apreciada por sus delicadas flores y su follaje aterciopelado.
Originaria de las montañas de Usambara en Tanzania, esta pequeña maravilla ha conquistado los corazones de los amantes de las plantas de todo el mundo.
En este artículo, exploraremos a fondo las características de esta especie y los cuidados necesarios para mantenerla sana y floreciente.
Características de la Violeta africana
La violeta africana se caracteriza por sus flores, que son pequeñas y pueden ser de una amplia gama de colores, desde el clásico violeta hasta el blanco, rosa, rojo y azul. Su forma suele ser simple, con cinco pétalos, pero existen variedades con flores dobles o semidobles.
Las hojas son carnosas, redondeadas y cubiertas de una fina vellosidad que les confiere un aspecto aterciopelado. Su color varía desde el verde oscuro hasta el verde claro, y algunas variedades presentan manchas o bordes blancos.
Es una planta de tamaño compacto, ideal para macetas pequeñas y espacios reducidos. Su altura rara vez supera los 20 centímetros.
Con los cuidados adecuados, la violeta africana puede florecer durante todo el año, convirtiéndola en una compañera colorida para cualquier rincón de tu hogar.
Cuidados básicos
Para disfrutar de una Violeta africana sana y floreciente, es importante tener en cuenta los siguientes cuidados:
Luz: Las violetas africanas necesitan mucha luz, pero no soportan la luz solar directa, que puede quemar sus hojas. Lo ideal es colocarlas en un lugar luminoso, cerca de una ventana orientada al este o al oeste.
Temperatura: La temperatura ideal para estas plantas oscila entre los 18 y 27 ºC durante el día y entre los 15 y 21 ºC durante la noche. Evita las corrientes de aire frío y los cambios bruscos de temperatura.

Riego: El riego es uno de los aspectos más delicados del cultivo de la violeta africana. Es importante mantener el sustrato ligeramente húmedo, pero nunca encharcado. Lo mejor es regar por abajo, colocando la maceta en un plato con agua durante unos minutos y luego retirarla.
Humedad: A las violetas africanas les gusta un ambiente húmedo, pero no soportan el exceso de humedad en las hojas. Puedes aumentar la humedad ambiental colocando la maceta sobre un plato con guijarros húmedos o utilizando un humidificador.
Sustrato: Utiliza un sustrato específico para violetas africanas, que sea ligero y bien drenado. Puedes añadir un poco de perlita o vermiculita para mejorar el drenaje.
Abonado: Abona tu violeta africana con un fertilizante líquido para plantas de flor cada dos semanas durante la primavera y el verano. En otoño e invierno, reduce la frecuencia de abonado a una vez al mes.
Trasplante: Trasplanta tu violeta africana cada dos años, en primavera, a una maceta ligeramente más grande.
Problemas comunes y soluciones
- Hojas amarillentas: Puede ser debido a un exceso de riego, falta de luz, bajas temperaturas o un ataque de plagas.
- Puntas de hojas marrones: Indica aire seco o corrientes de aire.
- Botones florales que se caen: Puede ser causado por cambios bruscos de temperatura, falta de luz o exceso de riego.
- Plagas: Las violetas africanas pueden ser atacadas por cochinillas, pulgones y araña roja. Trata las plagas con un insecticida específico lo antes posible.
Consejos adicionales
Elimina las flores marchitas: Esto estimulará la aparición de nuevas flores.
No mojes las hojas al regar: El agua puede provocar manchas y pudrición.
Rota la maceta de vez en cuando: Esto garantizará un crecimiento uniforme de la planta.
Proporciona un buen drenaje: Un exceso de agua puede pudrir las raíces.
Observa tu planta: Presta atención a cualquier cambio en su aspecto y actúa en consecuencia.
La violeta africana es una planta que requiere cuidados especiales, pero con un poco de atención y cariño, te recompensará con una floración abundante y duradera.
¡Anímate a cultivar esta pequeña joya en tu hogar!
17 Sep, 2024 | Plantas y Jardín
¿Quién no ha quedado fascinado alguna vez por la peculiar belleza de un cactus o una planta crasa? Estas especies vegetales, originarias de regiones áridas y semiáridas, han desarrollado adaptaciones asombrosas para sobrevivir en condiciones extremas.
Su capacidad para almacenar agua en sus tejidos les permite resistir largas sequías, convirtiéndolas en una elección popular entre los amantes de la jardinería.
Origen y características
Tanto los cactus como las plantas crasas pertenecen a la familia de las suculentas. Sin embargo, existen algunas diferencias clave entre ellos.
Los cactus se distinguen por la presencia de areolas, pequeñas protuberancias de las que brotan espinas, flores y nuevos tallos.
Además, solo los cactus poseen gloquidios, unas pequeñas espinas diminutas y muy irritantes.
Por otro lado, las plantas crasas, también conocidas como suculentas no cactáceas, almacenan agua principalmente en sus hojas, que suelen ser carnosas y de formas variadas. Algunas especies comunes de crasas incluyen los aloe vera, las sedum y las echeveria.
Adaptaciones al medio
Para sobrevivir en ambientes secos, los cactus y las crasas han desarrollado una serie de adaptaciones:
Raíces superficiales: Les permiten absorber rápidamente el agua de lluvia, antes de que se evapore.
Tallo carnoso: Actúa como un almacén de agua.
Espinas: Protegen a la planta de los animales herbívoros y reducen la superficie de evaporación.

Cutícula cerosa: Evita la pérdida de agua por transpiración.
Metabolismo CAM: Permite a la planta absorber dióxido de carbono durante la noche y realizar la fotosíntesis durante el día, reduciendo así la pérdida de agua por transpiración.
Cuidados básicos de los cactus y crasas
A pesar de su reputación de plantas resistentes, los cactus y las crasas requieren algunos cuidados específicos:
- Luz: La mayoría de las especies necesitan mucha luz solar directa.
- Riego: El riego debe ser moderado y espaciado, evitando encharcamientos. La frecuencia del riego dependerá de la especie, la temperatura y la humedad ambiental.
- Sustrato: Un sustrato bien drenado es esencial para evitar la pudrición de las raíces. Una mezcla de tierra de jardín, arena y grava es ideal.
- Temperatura: La mayoría de las suculentas prefieren temperaturas cálidas, pero algunas especies toleran el frío.
- Macetas: Las macetas deben tener agujeros de drenaje para evitar el estancamiento del agua.
Curiosidades
Longevidad: Algunos cactus pueden vivir cientos de años.
Flores: Muchas especies de cactus y crasas producen flores espectaculares, a menudo de colores brillantes y formas exóticas.

Usos: Además de su valor ornamental, los cactus y las crasas tienen diversos usos, como la producción de alimentos, medicamentos y fibras.
Simbolismo: En algunas culturas, los cactus son símbolo de resistencia, fortaleza y supervivencia.
Los cactus y las plantas crasas son una fuente inagotable de fascinación para los amantes de la naturaleza. Su diversidad de formas, colores y tamaños, combinada con su facilidad de cultivo, los convierte en una opción ideal para decorar cualquier espacio.
Con los cuidados adecuados, estas plantas pueden convertirse en compañeros fieles durante muchos años.
9 Sep, 2024 | Plantas y Jardín
El verano, con su sol intenso y altas temperaturas, puede dejar nuestro jardín un poco desgastado. Pero no te preocupes, con los cuidados adecuados, tu jardín volverá a lucir vibrante y saludable.
¡Sigue estos consejos y prepáralo para la próxima estación!
Lo primero es establecer un diagnóstico y obrar en consecuencia. Lo siguiente, practicar los cuidados adecuados durante el otoño. Así recuperarán su vigor.
Evaluación Inicial
Inspecciona tus plantas, observa si hay hojas amarillentas, marchitas o con plagas. Retira las partes dañadas para favorecer el crecimiento de nuevas hojas.
Asegúrate de que el sistema de riego esté funcionando correctamente y ajusta la frecuencia según las necesidades de cada planta.
Comprueba el suelo, ya que puede haberse compactado o haberse empobrecido de nutrientes. Afloja la tierra y añade compost para enriquecerla.
Plantas secas
Tierra seca, un hueco entre el sustrato y las paredes del tiesto, hojas marchitas y lacias, arrugadas o caídas… son síntomas inequívocos de que la planta ha sufrido sed. Si no se ha secado por completo, todavía puede haber solución.
• Elimina las hojas marchitas y caídas y las flores secas.
• Sumerge el tiesto en un barreño con agua o en la bañera hasta que la tierra se empape y vuelva a hincharse; es decir, cuando dejen de salir burbujas.
• Retira el tiesto del agua, deja escurrir un rato, y remueve la superficie de la tierra para que las raíces se aireen, pero cuidando de no romperlas.
• Quita pacientemente con un trapo húmedo el polvo y la suciedad que se ha acumulado en las hojas. Si son muy finas, pulverízalas con agua.
• Recorta las puntas de las hojas secas.
Ahogamiento por exceso de riego
¿La persona a la que le encomendaste tus plantas en tu ausencia ha utilizado la regadera con más frecuencia de la necesaria?
Si es así, encontrarás la tierra empapada y con verdín en la superficie, las hojas lacias o con manchas marrones por el ataque de hongos, nuevos brotes caídos, tallos blandos y frágiles, señales de podredumbre en las raíces…
Este problema tiene peor solución que el anterior, pero merece la pena intentar la cura.

- Extrae la planta de la maceta con cuidado de no dañar las raíces.
- Envuelve el cepellón con papel de cocina para que absorba el exceso de agua. Déjalo así hasta que se evapore el líquido.
- Una vez seco el cepellón devuélvelo al tiesto con tierra nueva.
- No lo riegues hasta pasados unos días.
Césped
Siembra: Si tienes zonas con césped dañado, siembra nuevas semillas.
Aireación: Realiza una aireación para mejorar la oxigenación del suelo.
Abonado: Aplica un fertilizante específico para césped.
Arbustos y árboles
Poda: Realiza una poda de formación para mantener su forma y tamaño.
Riego profundo: Riega profundamente para asegurar que las raíces se hidraten bien.
La mejor medicina, la prevención
Para mantener las plantas sanas, lo principal es el equilibrio entre el agua que reciben y la temperatura.
El exceso de agua propicia la aparición de enfermedades criptogámicas que producen manchas en las hojas y podredumbre en las raíces y tallos, especialmente en las plantas de interior, cactus y crasas. Al menor síntoma deberás tratar la planta con el producto fitosanitario adecuado (consulta en nuestro centro de jardinería).
También es bueno limpiar el polvo de las hojas una vez cada 15 días. Se usa un paño humedecido con agua para las de gran tamaño. Si tienen hojas vellosas —Begonia rex, Saintpaulia— basta con pasar un pincel o cepillito suave y limpio.
Las flores no se deben mojar al regar ni pulverizar con agua.
Y el próximo verano…
Si ya has aprendido la lección y no quieres que tus plantas vuelvan a sufrir durante tus vacaciones, opta por un buen sistema de riego: maceteras con autorriego, conos porosos, dispensadores individualizados, geles, mantas de riego, etcétera.
16 Ago, 2024 | Plantas y Jardín
El verano es la estación ideal para disfrutar de nuestro jardín y darle un toque de color y vida.
Las flores son las protagonistas indiscutibles de esta época del año, y existen numerosas especies que pueden transformar cualquier espacio exterior en un oasis de belleza.
En este artículo, nos centraremos en cinco plantas muy veraniegas que destacan por su colorido, facilidad de cultivo y resistencia al calor: la surfinia, la verbena, la petunia, la gazania y la lantana.
Surfinia: Un clásico del verano

La surfinia es una planta trepadora o colgante muy popular en jardines, balcones y macetas. Sus flores, de gran tamaño y variados colores, crean cascadas de color que alegran cualquier rincón.
La surfinia es una planta muy resistente al sol y al calor, pero requiere un riego regular y abundante, especialmente en los días más calurosos.
- Características: Flores grandes y abundantes en una amplia gama de colores. Crecimiento rápido y vigoroso.
- Cuidados: Necesita mucha luz solar y un riego frecuente. Se recomienda utilizar un sustrato rico en nutrientes y añadir fertilizante regularmente.
Verbena: Elegancia y versatilidad

La verbena es una planta herbácea perenne muy apreciada por sus pequeñas flores agrupadas en espigas, que pueden ser de color blanco, rosa, rojo, azul o púrpura.
Es una planta muy versátil, ideal para borduras, macetas y jardines rocosos.
- Características: Flores pequeñas y numerosas en una amplia variedad de colores. Aroma dulce y agradable.
- Cuidados: Prefiere lugares soleados y suelos bien drenados. Tolera la sequía, pero agradece un riego regular en verano.
Petunia: La Reina de las macetas

La petunia es una planta anual muy popular por sus grandes flores en forma de trompeta, disponibles en una amplia gama de colores y combinaciones.
Es una planta perfecta para macetas, jardineras y jardineras colgantes.
- Características: Flores grandes y vistosas en una gran variedad de colores. Crecimiento rápido y abundante.
- Cuidados: Necesita mucha luz solar y un riego regular. Se recomienda eliminar las flores marchitas para favorecer la aparición de nuevas flores.
Gazania: La Flor del Sol

La gazania es una planta herbácea perenne muy resistente al calor y a la sequía. Sus flores se cierran por la noche y se abren con los primeros rayos de sol, lo que le ha valido el sobrenombre de «flor del sol».
- Características: Flores grandes y vistosas en tonos cálidos como el amarillo, el naranja y el rojo. Hojas plateadas y peludas.
- Cuidados: Prefiere lugares soleados y suelos bien drenados. Tolera la sequía y los suelos pobres.
Lantana: Colorido y atractivo para tu jardín

La lantana es un arbusto pequeño con flores pequeñas agrupadas en cabezuelas densas, que cambian de color a medida que maduran.
Es una planta muy atractiva para mariposas y otros insectos polinizadores.
- Características: Flores pequeñas y numerosas en una amplia variedad de colores. Frutos pequeños y coloridos.
- Cuidados: Necesita mucha luz solar y un riego regular. Tolera la poda y se puede cultivar en macetas o en el jardín.
Consejos Generales para el Cuidado de Plantas Veraniegas
- Riego: El riego es fundamental para el buen desarrollo de las plantas en verano. Riega de forma regular, evitando encharcamientos.
- Abonado: Aporta fertilizante regularmente para favorecer la floración y el crecimiento de las plantas.
- Poda: Elimina las flores marchitas y las hojas secas para favorecer su crecimiento, la aparición de nuevas flores y mantener un aspecto saludable.
Con estas cinco plantas veraniegas, podrás crear un jardín lleno de color y vida. Anímate a experimentar y descubre cuál es tu favorita. O mejor aún, combínalas.
23 Jul, 2024 | Plantas y Jardín
La Monstera deliciosa, comúnmente conocida como costilla de Adán, es una planta tropical que ha conquistado los corazones de los amantes de la jardinería interior.
Sus grandes hojas perforadas y brillantes la convierten en un elemento decorativo inigualable, capaz de transformar cualquier espacio. Pero más allá de su belleza estética, la monstera es una planta que encierra una fascinante historia y requiere cuidados específicos para lucir en todo su esplendor.
Características de la Monstera
Originaria de las selvas tropicales de Centroamérica, la monstera es una planta trepadora que en su hábitat natural puede alcanzar grandes dimensiones. Sus hojas juveniles son enteras y cordadas, pero a medida que la planta madura, desarrollan las características hendiduras y perforaciones que le dan su nombre.
Estas aberturas en las hojas tienen una función adaptativa: permiten que la planta resista fuertes vientos y lluvias sin sufrir daños.
Además de sus hojas llamativas, la monstera produce inflorescencias espádice, similares a las del espatifilo, que contienen pequeñas flores unisexuales. Aunque menos ornamentales que las hojas, estas flores pueden dar lugar a frutos comestibles, aunque con un sabor un tanto peculiar.
Por qué las Monsteras son tan apreciadas

La popularidad de las monsteras entre los coleccionistas se debe a varios factores:
- Belleza exótica: Sus hojas grandes y esculturales aportan un toque tropical a cualquier interior.
- Versatilidad: Se adapta a diferentes estilos de decoración, desde los más modernos hasta los más clásicos.
- Facilidad de cuidado: Aunque requiere atención, no es una planta excesivamente exigente.
- Variedad de especies: Existen numerosas especies y variedades de monstera, cada una con sus propias características.
Cuidados esenciales de la Monstera
Para disfrutar de una monstera sana y vigorosa, es importante proporcionarle los cuidados adecuados:
- Luz: La monstera necesita mucha luz indirecta. Evita la exposición directa al sol, ya que puede quemar las hojas. Un lugar cerca de una ventana orientada al este o al oeste es ideal.
- Temperatura: La temperatura ideal para la monstera oscila entre los 18 y los 25 °C. Tolera temperaturas más bajas, pero no las heladas.
Humedad: Al ser una planta tropical, la monstera aprecia un ambiente húmedo. Puedes aumentar la humedad ambiental rociando las hojas regularmente con agua o utilizando un humidificador.
- Riego: El riego debe ser moderado, evitando tanto el encharcamiento como la sequía. Riega cuando los primeros centímetros del sustrato estén secos.
- Sustrato: Utiliza un sustrato rico en materia orgánica, bien drenado y ligeramente ácido.
- Abonado: Abona tu monstera con un fertilizante líquido para plantas verdes cada 15 días durante la primavera y el verano.
- Trasplante: Trasplanta la monstera a una maceta un poco más grande cada dos años, o cuando las raíces hayan llenado toda la maceta.
Plagas y Enfermedades
Las monsteras son plantas resistentes, pero pueden verse afectadas por algunas plagas y enfermedades comunes, como la cochinilla, la araña roja o el hongo oídio. Si detectas algún problema, trata la planta con un insecticida o fungicida específico lo antes posible.
Multiplicación
La monstera se puede multiplicar por esquejes de tallo o por división de la mata. Los esquejes deben tener al menos dos hojas y una yema. Plántalos en un sustrato húmedo y mantenlos en un lugar cálido y luminoso.
Consejos adicionales
- Limpieza de las hojas: Limpia las hojas de tu monstera con un paño húmedo de vez en cuando para eliminar el polvo y permitir que respiren correctamente.
- Soporte: A medida que la planta crece, necesitará un soporte para trepar, como un tutor o una pared de musgo.
- Poda: Si tu monstera se vuelve demasiado grande, puedes podarla para controlar su crecimiento.
La monstera es una planta que combina belleza y facilidad de cuidado, lo que la convierte en una opción perfecta para decorar cualquier hogar. Si eres un coleccionista de plantas o simplemente buscas añadir un toque verde a tu espacio, la monstera es una excelente elección.
Con los cuidados adecuados, esta planta te acompañará durante muchos años, convirtiéndose en una verdadera joya de tu colección.
8 Jul, 2024 | Plantas y Jardín
El pulgón es, junto a los ácaros, cochinillas y moscas blancas, una de las plagas que con mayor frecuencia sufren nuestras plantas, ya sean ejemplares de jardín como las especies de interior.
Pero este insecto no solo las debilita al absorber su savia, sino que además contagia enfermedades y atrae otras plagas, como las hormigas.
En este artículo vamos a conocer en detalle las características de esta plaga, las consecuencias de sus ataques y las formas de detección y tratamiento.
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EL PULGÓN, UNA DE LAS PLAGAS MÁS EXTENDIDAS
El pulgón es habitual en campos y jardines y puede formar auténticas colonias que envuelven los tallos y las hojas de las plantas.
Desde la primavera hasta el otoño deberás controlar las zonas en crecimiento de tus plantas y el envés de las hojas para detectarlos a tiempo.
Estos pequeños insectos (de 1 a 3 mm de longitud) pueden presentar diversos colores según la especie a la que pertenezcan: verdes, rojos, amarillos, negros… y aunque son muy pequeños son fáciles de detectar a simple vista.
La mayoría son polífagos, es decir, no tienen preferencia por una especie vegetal concreta.
Atacan a los brotes jóvenes de muchos tipos de plantas, tanto de exterior como de interior, especialmente a aquellos cultivos con alto contenido en azúcares: leguminosas (habas, guisantes, judías…), otras hortalizas como la patata o la col, verduras, frutales, plantas ornamentales (muy comunes en los rosales), etc.
A principios de la primavera, los huevos dan lugar a hembras sin alas que se reproducen por partenogénesis (un tipo de reproducción sexual que requiere un solo gameto) y, sin necesidad de un macho que las fecunde, pueden llegar a producir más de 150 crías.

Dan lugar a generaciones de pulgones ápteros (sin alas) que se quedan alimentándose de la planta donde han nacido y a otras generaciones con alas que colonizan plantas distintas.
En tan sólo una semana, estas crías ya son adultas y pueden reproducirse igual que su progenitora, por lo que la invasión es muy rápida. Se pueden producir varias generaciones anuales procedentes de un sólo individuo.
Cuando las condiciones ambientales empiezan a dejar de ser adecuadas, se produce una generación con reproducción sexual anfigónica (machos y hembras), que se reproducirá dando lugar a los huevos que hibernarán durante la estación fría hasta su eclosión en la siguiente primavera.
Las especies en las que es más fácil encontrarlo son los rosales, árboles frutales, coníferas y chopos, aunque también es común que ataque en el huerto.
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CONSECUENCIAS DEL ATAQUE DEL PULGÓN
El pulgón ataca a las plantas sobre todo para alimentarse de su savia. La succiona a través de un pico largo que clava en la planta. Como consecuencia, el tejido del ejemplar se destruye y las hojas y los brotes nuevos se deforman.
La debilidad originada en la planta por este ataque frena su crecimiento y disminuye la floración.
Por otro lado, los pulgones pueden transmitir enfermedades de una planta a otra. Esto ocurre si, tras alimentarse de un ejemplar infectado, atacan a uno sano.

Las enfermedades más habituales son provocadas por hongos como el Seiridium cardinale, en cipreses y otras arizónicas, el Cenangium ferruginosum, en abetos, y la negrilla en los cedros, así como numerosas virosis que pueden aparecer en adelfas, cucurbitaceas o solanaceas.
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DETECCIÓN Y TRATAMIENTO CONTRA LOS ATAQUES
La plaga del pulgón aparece con el buen tiempo (especialmente en primavera y verano) y de forma explosiva, debido a la alta capacidad reproductora de este insecto.
Comprobar que una planta está siendo atacada por este insecto es sencillo, ya que pueden verse en las yemas tiernas y en el envés de las hojas.
Los pulgones son unos pequeños insectos de color negro, amarillo, rojo o verde (hay muchas especies diferentes), que dejan tras de sí un rastro azucarado (la melaza) que no solo cubre la superficie de la planta, sino que también atrae a las hormigas.
Estas pueden incluso trasladar a los pulgones de unas plantas a otras.
Si ves hojas que amarillean y se arrugan, es un buen indicativo del ataque de un parásito. Si además hay hojas que están brillantes y pegajosas, o se ven hormigas deambulando por los tallos, ya no hay duda de que un insecto hemíptero está excretando melaza como resultado de su alimentación.
Busca sobre todo en las zonas terminales de la planta, donde los tejidos son más tiernos.
La parte posterior de las hojas son las grandes olvidadas, donde quizás veas al culpable.
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TRATAMIENTOS PREVENTIVOS
Nunca nos cansaremos de repetir que la prevención debe ser la base de un control adecuado de las plagas, y con más motivo en el caso del pulgón, que se reproduce de forma exponencial.
Existen diferentes tratamientos preventivos, a los que se puede recurrir durante los meses de invierno si existe riesgo de ataque de plaga.
Algunas de las medidas preventivas contra el ataque del pulgón son:
– Eliminar las malas hierbas para evitar que los pulgones se refugien en ellas y puedan colonizar a las plantas próximas.
– La adecuada preparación y protección del sustrato, así como un abonado y riego correctos, disminuyen las posibilidades del ataque de plagas y enfermedades.
– Si se detecta la presencia de hormigas, intentar acabar con ellas ya que éstas tienen una relación de simbiosis con los pulgones: los protegen y transportan para alimentarse de la melaza que excretan.

– Plantar, cerca de las especies que pueden ser atacadas por pulgones, plantas que los repelan como: albahaca (y aromáticas en general), ortiga o ajo.
– Aceite de parafina o aceite de invierno: se aplica en invierno sobre árboles y arbustos sin hojas, especialmente si han sido atacados la primavera o verano anterior. Es un método físico que forma una película sobre los huevos de pulgones y hace que se asfixien.
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TRATAMIENTOS PARA ELIMINAR EL PULGÓN
Para un control eficaz de las plagas evitando el uso de productos químicos o artificiales, debemos planificar una lucha integrada, que emplea simultáneamente distintos métodos que las combatan.

Una vez detectado, el pulgón se combate mediante un tratamiento fitosanitario durante primavera y verano, a primera hora del día o al atardecer.
De todas formas, los tratamientos solo se deben realizar cuando sea necesario y en dosis adecuadas, ya que el abuso de los insecticidas debilita a las plantas.
Algunos de los métodos para eliminar o reducir significativamente los pulgones son:
– Métodos mecánicos: podar los brotes más afectados o eliminar los pulgones cepillando los brotes y las hojas con un pequeño pincel.
– Métodos biológicos: resulta muy útil la utilización de enemigos naturales de las plagas. Al igual que se realiza en otros casos, podemos liberar insectos depredadores de pulgones (como mariquitas, crisopas, tijeretas, avispillas). Hay empresas especializadas venden estos insectos depredadores de pulgones.
– Soluciones o preparados repelentes:
- Agua jabonosa (jabón de potasa).
- Infusión de cola de caballo (Equisetum arvense).
- Pelitre.
- Extracto de Neem.
Este último, el extracto de Neem, es una excelente alternativa ecológica y respetuosa con el medio ambiente, que sirve tanto de repelente como de insecticida de contacto.
Dispone también de cierto efecto sistémico gracias a su principio activo (azadiractina).
Combate el pulgón y también otras plagas como araña roja, mosca blanca o cochinilla, sin perjudicar a otros insectos beneficiosos.
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El pulgón es una plaga muy común que amenaza con frecuencia la buena salud y belleza de nuestros cultivos y jardines.
Conocer bien a este insecto y cómo actúa es la mejor herramienta que tenemos para, primero tomar desde ahora mismo medidas preventivas y también para erradicar la plaga
En Centro de Jardinería Sánchez conocemos bien a estos insectos y, sobretodo, sabemos cómo acabar con ellos.
Disponemos de una amplia sección dedicada a la prevención y tratamientos para erradicar plagas y las enfermedades más comunes de nuestras plantas.
Si tienes dudas, pregúntanos, somos expertos y podemos asesorarte en escoger el mejor tratamiento para tu caso.
¡Te esperamos!