Planta del mes: el crisantemo

Planta del mes: el crisantemo

El crisantemo es una de las flores típicas del otoño y se puede cultivar tanto en interior como en exterior, en el suelo o en maceta.  

Originaria de Asia y el Nordeste europeo su cultivo se ha extendido por todo el mundo y es uno de los referentes en cualquier jardín. Es una de las flores más famosas del mundo junto a las rosas y las orquídeas y las podemos encontrar en una enorme variedad de tamaños y colores. 

Los crisantemos son perfectos para patios, terrazas y balcones. Resisten bien el frío e incluso las heladas pero algunas variedades más que otras. Si vamos a cultivar en un lugar donde puedan sufrir heladas nos decantaremos por variedades de flor pequeña o mediana pues son más resistentes. Según de la variedad de que se trate pueden alcanzar alturas que van desde los 30 cm hasta los 100 cm. 

Los crisantemos son fáciles de cultivar, poco exigentes en cuanto a las condiciones del suelo, aunque prefieren uno ligeramente ácido o neutro. Su mantenimiento no es difícil, ni siquiera para los jardineros menos experimentados. 

Tanto si la colocamos en interior como en exterior, el crisantemo precisa una buena exposición solar y mucha luz. También necesita tener su espacio libre alrededor para que circule bien el aire. 

Los crisantemos tienen un sistema radicular poco profundo por lo que es importante regarlos regularmente para evitar que se seque el sustrato del todo. Por otro lado, no le va nada bien el exceso de agua, por lo que es importante que las macetas cuenten con un buen sistema de drenado. 

Los únicos cuidados que precisan los crisantemos es que quitemos las flores marchitas, cortemos las ramas muertas y las hojas secas o de aspecto poco sano. Vigilar la aparición de pulgones y otras larvas, sobre todo minadoras, que pueden afectarlos. También pueden verse aquejadas por enfermedades fúngicas cuando hay un exceso de humedad o escasa aireación. 

En Centro de Jardinería Sánchez, este otoño disponemos de crisantemos en varios formatos y medidas. ¡Te esperamos!

 

Cómo recuperar tus plantas tras el verano

Cómo recuperar tus plantas tras el verano

Si durante tu ausencia por vacaciones las plantas han sufrido por falta de atención y te las has encontrado mustias o faltas de vida y las puntas de las hojas secas o llenas de manchas, deberás iniciar de inmediato un tratamiento de recuperación. ¿Cómo?

Lo primero es establecer un diagnóstico y obrar en consecuencia. Lo siguiente, practicar los cuidados adecuados durante el otoño. Así recuperarán su vigor.

Plantas secas

Tierra seca, un hueco entre el sustrato y las paredes del tiesto, hojas marchitas y lacias, arrugadas o caídas… son síntomas inequívocos de que la planta ha sufrido sed. Si no se ha secado por completo, todavía puede haber solución. 

• Elimina las hojas marchitas y caídas y las flores secas.

• Sumerge el tiesto en un barreño con agua o en la bañera hasta que la tierra se empape y vuelva a hincharse; es decir, cuando dejen de salir burbujas.

• Retira el tiesto del agua, deja escurrir un rato, y remueve la superficie de la tierra para que las raíces se aireen, pero cuidando de no romperlas.

• Quita pacientemente con un trapo húmedo el polvo y la suciedad que se ha acumulado en las hojas. Si son muy finas, pulverízalas con agua.

• Recorta las puntas de las hojas secas. 

Ahogamiento por exceso de riego

¿La persona a la que le encomendaste tus plantas en tu ausencia ha utilizado la regadera con más frecuencia de la necesaria? Si es así, encontrarás la tierra empapada y con verdín en la superficie, las hojas lacias o con manchas marrones por el ataque de hongos, nuevos brotes caídos, tallos blandos y frágiles, señales de podredumbre en las raíces… Este problema tiene peor solución que el anterior, pero merece la pena intentar la cura.

Cómo recuperar las plantas después del verano

• Extrae la planta de la maceta con cuidado de no dañar las raíces.

• Envuelve el cepellón con papel de cocina para que absorba el exceso de agua. Déjalo así hasta que se evapore el líquido.

• Una vez seco el cepellón devuélvelo al tiesto con tierra nueva.

• No lo riegues hasta pasados unos días.

La mejor medicina, la prevención

Para mantener las plantas sanas, lo principal es el equilibrio entre el agua que reciben y la temperatura. El exceso de agua propicia la aparición de enfermedades criptogámicas que producen manchas en las hojas y podredumbre en las raíces y tallos, especialmente en las plantas de interior, cactus y crasas. Al menor síntoma deberás tratar la planta con el producto fitosanitario adecuado (consulta en nuestro centro de jardinería).

También es bueno limpiar el polvo de las hojas una vez cada 15 días. Se usa un paño humedecido con agua para las de gran tamaño. Si tienen hojas vellosas —Begonia rex, Saintpaulia— basta con pasar un pincel o cepillito suave y limpio. 

Las flores no se deben mojar al regar ni pulverizar con agua.

Y el próximo verano…

Si ya has aprendido la lección y no quieres que tus plantas vuelvan a sufrir durante tus vacaciones, opta por un buen sistema de riego: maceteras con autorriego, conos porosos, dispensadores individualizados, geles, mantas de riego, etcétera. 

 

Tareas del jardín en septiembre

Tareas del jardín en septiembre

Ya ha comenzado septiembre y ya se va notando que el verano va llegando a su fin.

Los días se acortan, las noches son más frescas y seguramente habremos notado el efecto del verano, con temperaturas extremas, en nuestras plantas y jardín.

Es por eso que septiembre es un buen mes para prestar atención a nuestro jardín y prepararlo para la llegada del otoño.

Tareas generales del mes

Abonar. Extenuados por el verano, el jardín en general, los setos, el césped, las plantas de la terraza y el huerto necesitan recibir abono orgánico que les aporte nuevos nutrientes para afrontar la próxima estación.

Plantar. Pásate por tu centro de jardinería y escoge las flores de temporada que llenarán de color tus macetas y arriates. También es buen momento para plantar arbustos perennifolios —madroños, adelfas, laureles, olivos— y coníferas en contenedor, ya sea en solitario o en setos; excava los hoyos y deja que permanezcan abiertos unos 15 días antes de plantar. 

Preparar los parterres. Antes de llevar tus plantas de temporada a los arriates del jardín y los tiestos, o sembrar o plantar en el huerto, prepara la tierra limpiándola de malas hierbas y plantas ornamentales u hortalizas agotadas; desmenuza los terrones, remuévela y revuelve el sustrato con abono orgánico en un abonado de fondo.

Árboles, arbustos y trepadoras

Los rosales vuelven a florecer

Muchos rosales brindan una segunda floración desde septiembre al final del otoño. Riégalos de forma regular si no llueve y dales estiércol bien descompuesto, su abono orgánico favorito.

No te descuides con el oídio, la roya y los pulgones, y elimina las flores marchitas y los chupones.

Podar los setos

Los setos de coníferas y de otras perennifolias necesitan un recorte ahora, antes de que las temperaturas se vuelvan más frías. Haz lo mismo con los arbustos topiarios.

Si se trata de una especie bayífera, respeta al máximo los pequeños frutos. Aprovecha para eliminar las ramas más viejas y dañadas. Apórtales abono orgánico —mantillo, humus de lombriz, estiércol— y riégalos bien.

Plantar setos

Si quieres un seto, la segunda quincena de septiembre es buen momento para plantarlos. Abre los hoyos con 15 días de anticipación.

Dividir matas, hacer esquejes

Septiembre es también un mes muy adecuado para multiplicar las plantas por división de matas —por ejemplo de agapanto y áster— o por esquejes —lavanda, weigela, tallos jóvenes de abelia, laurel, agracejo (Berberis)—, con la ventaja de que serán idénticas a las que tienes.

Plantas de flor

Planta las flores de temporada

Empieza la época de los crisantemos, ajanias, pensamientos… entre muchas otras plantas de flor que llenarán de color tu jardín y las macetas de tu terraza en otoño e incluso invierno.

También puedes recurrir a algunas anuales de verano, como los coralillos, tagetes, agératos, aliso marítimo, que darán flores hasta que llegue el frío.

Plantas de interior

Terapia intensiva posvacaciones

Si a tu vuelta de vacaciones encuentras tus plantas de interior mustias o apagadas, poda las hojas secas o estropeadas y las flores muertas. Sumerge unos minutos la maceta en un cubo con agua hasta que dejen de salir burbujas.

Remueve la superficie del sustrato para que se aireen las raíces (ten cuidado de no dañarlas). Si la maceta es muy grande, escarda el sustrato y renuévalo en parte.

Renueva tu jardín de interior

Reemplaza las plantas irrecuperables con unas nuevas. Los Ficus benjamina y Ficus lyrata, por ejemplo, son fáciles de mantener: asegúrales mucha luz natural y riégalos a demanda: para ello comprueba la humedad de la tierra.

Vuelve a abonarlas

Ya puedes volver a aplicarles fertilizante líquido para plantas verdes disuelto en el agua de riego. No hace tanto calor, así que tendrás que regarlas más espaciadamente, pero siempre de acuerdo a las necesidades de cada planta.

Huerto

Tiempo de frutos maduros

En septiembre se cosechan uvas, higos, nueces, frutos del bosque…

También podrás recolectar las últimas peras y manzanas; con la ayuda de una tijera de podar cógelas del árbol unos 10 días antes de que maduren del todo.

Escoge solo la fruta sana y colócala en cajones de madera, que deberás dejar en un sitio oscuro y fresco.

En los bancales están esperando a ser cosechados puerros, apios, pimientos y los últimos pepinos, tomates y calabacines…

Elige días soleados y secos para la recolección: se conservarán mejor.

Un nuevo ciclo de cultivos

Los cultivos de verano dejarán sitio en los bancales a nuevas plantaciones.

Puedes puedes seguir sembrando escarola, puerro, rúcula, zanahoria, nabo, acelga, lechuga de invierno… o trasplantar planteles de col, lombarda y demás hortalizas de invierno.

Blanquea escarolas, apios, cardos y endivias

Para que estas verduras resulten menos amargas no dejes que se pongan verdes. Unos cinco a siete días antes de recogerlas apórcalas, es decir, amontona tierra alrededor de las pencas y cogollos para que no les llegue la luz del sol.

Otra forma de blanquearlas es taparlas con paja o con un tiesto invertido.

El césped

Recuperar el césped agostado

Si la hierba ha sufrido con el calor del verano y la falta de agua puedes intentar recuperarla segándola con el corte bajo para que el sol de septiembre llegue hasta las raíces.

Dale abono potásico este mes y en octubre para preparalo para afrontar el estrés del frío.

Seguramente aparecerán calvas, ya que no todas las gramíneas que forman el césped suelen volver a brotar por igual; la resiembra es la solución para repararlas. Utiliza semillas de la misma especie.

A partir de este mes deberás espaciar la siega a dos o tres veces al mes.

También deberás regar menos: unas dos veces por semana.

Aplica un tratamiento antimusgo.

Y recuerda que, todo lo que necesites para poner a punto tus plantas y jardín este mes de septiembre lo encontrarás en nuestro Centro de Jardinería. ¡Te esperamos!

 

Jardinería Sánchez, vive en tu jardín.

 

Planta del mes: la Monstera (Costilla de Adán)

Planta del mes: la Monstera (Costilla de Adán)

Si hablamos de una de las planta de interior más apreciadas en los hogares españoles en los 70-80 y que ahora arrasa y es una de las más buscadas, nos referimos a la Monstera que, gracias a sus grandes hojas agujereadas la conocemos comúnmente por Costilla de Adán.

Monstera es el término latino para definir algo monstruoso o fuera de lo normal, en referencia a sus peculiares hojas con cortes y agujeros.

La Monstera es una planta de origen tropical, procedente de las selvas de México. Entre las muchas virtudes de esta planta está, además de su belleza, el hecho de que es ideal para principiantes o personas que no pueden dedicar mucho tiempo a su cuidado. Esta planta necesita muy poco para crecer sana y presentarse hermosa.

La monstera es una planta exótica, de hojas verdes y tallos fuertes, pero a la vez flexibles. Se trata de una especie trepadora y, al crecer, los tallos se doblan por lo que debes entutorarlos si quieres que crezcan rectos. Si la cuidas como se merece, en interiores puede llegar a alcanzar los tres metros de altura.

Aunque es una planta que se cultiva generalmente como especie de interior, en realidad puede estar al aire libre en zonas que no sean demasiado frías, ya que tolera temperaturas entre 0 y 5º C.

Toxicidad para perros y gatos

La Monstera deliciosa es tóxica para perros, gatos, y cualquier otro animal de compañía. Si a tus amiguitos de cuatro patas les gusta mordisquear tus plantas, ten la precaución de colocarla fuera de su alcance.

De hecho es tóxica también para las personas, así que lo mismo puede aplicarse si tienes hijos pequeños o recibes visitas con niños.

 

Cuidados de la Monstera

Luz: aunque le gustan los espacios luminosos, la luz que reciba ha de ser indirecta, ya que los rayos del sol podrían quemar las hojas. Estas palidecerían y aparecerían señales de quemaduras. Colócala cerca de una ventana, pero a salvo de la radiación directa.

Riego: sin excesos y, sobre todo, sin encharcar la tierra de la maceta. De hecho, la Monstera prefiere pasar un poco de sed que estar anegada en agua.

Por regla general, tendrás que regarla 1 o 2 veces a la semana durante los meses de verano, y una vez cada quince días en invierno. Un truco para conocer la frecuencia de riego es comprobar que el sustrato se seca completamente antes de volver a aportarle agua.

Cuidado de las hojas: para que sus hojas estén en perfecto estado, límpialas con un paño húmedo para quitarles el polvo. Así podrán absorber a través de ellas la luz y el sol que necesitan.

También les vendrá de maravilla que las pulverices de vez en cuando, en especial cuando llegue el verano y los días sean más calurosos.

Transplante: la Monstera es una planta que crece de forma considerable, si se dan las condiciones idóneas para ella. Para eso hay que trasplantarla cada dos años aproximadamente a una maceta más grande, para que pueda desarrollarse sin problemas.

Una exigencia, únicamente: proporciónale un buen sustrato que lleve perlita, un material que mejorará el drenaje, o coloca un poco de arcilla expandida en la base de la maceta.

Abono: tu monstera agradecerá una buena dosis de fertilizante, que le ayudará mucho en su desarrollo. Utiliza un abono específico para plantas de hoja verde, y añádelo al agua de riego desde comienzos de la primavera hasta que finalice el verano. En otoño e invierno no es necesario abonar.

Un consejo: si las puntas de las hojas aparecen ligeramente secas puede ser que la tu planta le falte el potasio. Elige un abono que contenga este nutriente.

Podrás encontrar ejemplares de Monstera en nuestro centro de jardinería prácticamente durante todo el año. ¡Te esperamos!

 

El riego en verano

El riego en verano

El verano, con las altas temperaturas y sus olas de calor pone a prueba la resistencia de nuestras plantas y el césped.

También, las ausencias vacacionales pueden poner en riesgo todo el trabajo hecho durante el año en nuestra terraza o jardín.

Para todo ello hay soluciones eficaces y es lo que vamos a tratar en este artículo: sistemas y técnicas para mantener la hidratación de nuestra terraza y jardín durante los meses más calurosos del año.

Empecemos.

 

CÓMO REGAR DE FORMA EFECTIVA EN VERANO

Algo fundamental es tener en cuenta que los meses de más calor, como regla general, el riego debe ser abundante.

Cada planta tiene unas necesidades de riego concretas, y conviene conocerlas. Pero en verano las plantas necesitan más agua.

Una técnica sencilla y muy efectiva para saber cuando toca regar una planta es introducir el dedo en el sustrato (más o menos 3 o 4 cm) y si notamos la tierra seca, hemos de regar.

El calor hace que el agua de riego se evapore con rapidez, por lo que tendremos que asegurarnos de hacer riegos profundos, a fin de que el agua llegue a las raíces de la planta.

Esto lo conseguimos con riegos lentos para que el agua no se quede en la superficie y encharque, sino que penetre bien en la tierra.

Por otro lado no vale regar a cualquier hora, especialmente en verano e invierno, hay que respetar los horarios de riego.

Lo ideal es hacerlo a primera hora del día (antes de que el sol calienta) o cuando ya se ha puesto el sol.

Hay que evitar rociar las hojas ya que, además de innecesario (en plantas de interior sí podemos hacerlo según el tipo de planta), podemos llegar a quemarlas por el efecto lupa de las gotas de agua con el sol.

También hay que tener en cuenta de que no es lo mismo regar una planta ubicada en maceta que otra ubicada en el suelo de nuestro jardín.

Las plantadas en macetas o jardineras van a necesitar más riego.

 

SOLUCIONES PARA CUANDO MARCHAMOS DE VACACIONES

Nuestra ausencia suele plantear un problema para seguir con el cuidado de las plantas, especialmente el riego.

Podemos irnos de vacaciones tranquilamente porque existen soluciones muy eficaces y sencillas para mantener nuestras plantas hidratadas en nuestra ausencia.

 

USO DE GEL

El gel de riego es fácil de conseguir en los centros de jardinería y es muy sencillo de utilizar.

Solo basta con abrir la tapa y colocarlo boca abajo en el sustrato, entre el tronco de la planta y el borde de la maceta o jardinera.

De esta forma tan sencilla nos aseguramos hasta 30 días de hidratación para nuestra planta.

 

CONOS CERÁMICOS

Otro sistema muy práctico y sencillo es el uso de adaptadores para botellas de agua. Estos adaptadores sirven para casi todas las botellas de plástico utilizadas en los comercios de entre 0.25L a 2L.

El método es sencillo: se entierra la botella con el cono puesto y el agua va disolviéndose lentamente a lo largo del día.

Este sistema es válido para ausencias aproximadas de 1 semana – 10 días como máximo.

 

PROGRAMADORES DE RIEGO

En el jardín tenemos un auténtico aliado para regar a diario o con la frecuencia que necesiten nuestras plantas. Nos referimos al programador de riego.

Ya sea para un riego por aspersión de nuestro césped o para una instalación de microriego que tengamos en nuestro jardín, el uso de programadores nos asegura un riego con la frecuencia y duración preestablecidas.

Hay muchos modelos, desde los más sencillos a otros más completos y complejos.

Se trata de escoger el que mejor se adapte a las necesidades de nuestro jardín.

En nuestro centro de jardinería podemos asesorarte para escoger el más adecuado para ti.

 

CÓMO MANTENER FRESCOS LA TERRAZA Y EL JARDÍN

En pleno verano es todo un reto lograr que nuestra terraza y jardín se mantengan a una temperatura agradable.

Para conseguirlo un método con cada vez más adeptos es el uso de nebulizadores.

La nebulización ya se utilizaba incluso en tiempos antiguos. Los sistemas de nebulización además de bajar la temperatura ambiente, aumentan la humedad relativa y proporcionan una sensación muy agradable y confort.

El procedimiento consiste en disolver el agua en el aire, extrayendo el calor latente (escondido) es decir la energía que se desprende al cambiar de fase líquida a gaseosa (calor de vaporización).

La nebulización es un sistema muy solicitado para refrescar en terrazas, balcones, jardines, terrazas de bares y restaurantes, chalets, en zonas de ocio, etc…

 

EL RIEGO DEL CÉSPED

El césped merece un tratamiento y cuidados específicos. Algunos sencillos consejos a tener en cuenta en verano son:

  • Mantener humedad uniforme
  • Regar con menos frecuencia pero a fondo
  • Regar al atardecer o a primera hora de la mañana
  • Mantener las hojas secas
  • Evitar el encharcamiento de agua
  • Usar tierra de calidad, rica en arcilla

 

 

Tareas del jardín en julio

Tareas del jardín en julio

La segunda quincena de julio y la primera de agosto suponen un claro desafío a la resistencia de las plantas.

El riego es crucial. Las noches suponen un alivio para el jardín y la terraza… ¡y el momento ideal para disfrutarlos! 

 

TAREAS GENERALES DEL MES

El riego es de máxima importancia en julio. Utiliza aspersión para el césped; goteo para los arbustos, anuales y vivaces, setos y árboles, y regadera o inmersión (según) para algunas plantas de interior.

Abonar las plantas de flor. Están a pleno rendimiento, de modo que necesitarán un abonado rico en fósforo y potasio y bajo en nitrógeno.

Las plagas y hongos, a raya. El control de plagas y enfermedades sigue siendo clave. En lo posible, utiliza plaguicidas sistémicos y fungicidas de amplio espectro.

Eliminar las malas hierbas. La escarda de malas hierbas no se debe descuidar. En algunos casos convendrá usar un herbicida; pide consejo en tu centro de jardinería.

 

Árboles, arbustos y trepadoras

Aclara arbustos y trepadoras

Libera los árboles, arbustos y trepadoras de las ramas secas, débiles o enmarañadas. Las tijeras deben estar bien limpias y afiladas para no provocar desgarros. Escoge la herramienta adecuada según el grosor de las ramas.

Obtén esquejes

Julio y agosto son meses ideales para hacer esquejes semileñosos de lagerstroemias, adelfas, fucsias, hortensias, madreselvas, geranios, y de las espíreas que florecieron en primavera.

Escoge las ramas más vigorosas, dales un corte limpio, unta el extremo con hormonas de arraigo y plántalas enseguida.

Recorta las aromáticas

Poda las espigas de flores viejas de las aromáticas y tres a cuatro centímetros del último crecimiento para que sigan floreciendo. Con las espigas secas aprovecha para hacer saquitos perfumados.

Haz un alcorque a los árboles

Cavar un alcorque en torno al tronco de los árboles hará que aprovechen mejor la lluvia y el riego. Vigila que no se llene de malas hierbas; para ello, lo mejor es acolcharlo con corteza de pino o algún árido.

Antes de irte de vacaciones riégalos bien; haz lo mismo con los arbustos que hayas plantado este año.

 

Plantas de flor

Protégelas del golpe de calor

Como herbáceas que son, están más expuestas al golpe de calor, de efectos letales. Por ello, en estos días tan calientes no descuides el riego.

Controla la polilla del geranio

Geranios, gitanillas y demás pelargonios sufren en esta época la amenaza de la oruga de la polilla del geranio (Cacyreus marshalli).

El insecto pone los huevos en las corolas y las larvas devoran el corazón de los tallos, causando la muerte de las plantas. Para prevenir sus daños, actúa de forma preventiva o en los primeros estadios larvarios.

Puedes usar insecticidas biológicos basados en el extracto de neem o las esporas y toxinas del Bacillus thuringiensis ‘Kurstaki’.

Elimina las flores viejas

Si quieres alargar la floración de las vivaces y anuales, pínzalas a medida que vayan muriendo las flores.

Entutora dalias, gladiolos…

Las plantas altas y de tallos delgados que sostienen grandes flores, como las dalias, peonías, gladiolos, azucenas, cañas de las Indias, e incluso las margaritas, necesitan que les coloques tutores.

Previene el golpe de calor

Defiende a tus plantas de flor (recuerda que son herbáceas) del efecto de las altas temperaturas asegurándoles la provisión de agua necesaria. Solo así serán capaces de resistir una brusca subida del termómetro.

 

Plantas de interior

Asegúrales una buena hidratación

Un fin de semana de verano sin agua suficiente puede dejarte sin tus plantas de interior. Si te ausentas, asegúrales la necesaria hidratación.

No todas precisan la misma cantidad de agua, pero en general evita el exceso de riego y sobre todo el encharcamiento, que propicia la aparición de patógenos.

Agrúpalas para generar un microclima más húmedo, y no dejes de pulverizarlas con agua destilada o descalcificada al menos un par de veces al día. Si sales de vacaciones lee nuestras recomendaciones en la agenda de agosto.

Impide que las ataque la araña roja

Si el follaje está bien humectado mantendrás a raya a la araña roja, un ácaro que medra gracias al calor y la sequedad ambiental.

Sabrás que ha atacado cuando las hojas comiencen a perder color y secarse; en el envés podrás observar unas finísimas telas con las minúsculas arañas. Rocíalas con agua; si no se van, aplica un acaricida.

Deja de abonarlas

En julio y agosto suspende los aportes de fertilizante a tus plantas de interior; deberás reiniciarlos en septiembre.

 

El césped

Defiende el césped del calor

Si tienes un césped clásico, pasa el cortacésped con menor frecuencia y deja la hierba más alta para evitar que amarillee. Vigila que no le falte riego. Si no hiciera tanto calor conviene actuar como en junio.

Antes de salir de vacaciones

Siega el césped antes de ausentarte, pero dejando dos tercios de la altura: así aguantará mejor el efecto del sol durante un par de semanas.

Pásale el rodillo de púas o escarificador para que absorba bien el agua, y revisa el sistema de riego y los aspersores.