Recupera tus plantas tras el verano

Recupera tus plantas tras el verano

El verano, con su sol intenso y altas temperaturas, puede dejar nuestro jardín un poco desgastado. Pero no te preocupes, con los cuidados adecuados, tu jardín volverá a lucir vibrante y saludable.

¡Sigue estos consejos y prepáralo para la próxima estación!

Lo primero es establecer un diagnóstico y obrar en consecuencia. Lo siguiente, practicar los cuidados adecuados durante el otoño. Así recuperarán su vigor.

 

Evaluación Inicial

Inspecciona tus plantas, observa si hay hojas amarillentas, marchitas o con plagas. Retira las partes dañadas para favorecer el crecimiento de nuevas hojas.

Asegúrate de que el sistema de riego esté funcionando correctamente y ajusta la frecuencia según las necesidades de cada planta.

Comprueba el suelo, ya que puede haberse compactado o haberse empobrecido de nutrientes. Afloja la tierra y añade compost para enriquecerla.

 

Plantas secas

Tierra seca, un hueco entre el sustrato y las paredes del tiesto, hojas marchitas y lacias, arrugadas o caídas… son síntomas inequívocos de que la planta ha sufrido sed. Si no se ha secado por completo, todavía puede haber solución. 

• Elimina las hojas marchitas y caídas y las flores secas.

• Sumerge el tiesto en un barreño con agua o en la bañera hasta que la tierra se empape y vuelva a hincharse; es decir, cuando dejen de salir burbujas.

• Retira el tiesto del agua, deja escurrir un rato, y remueve la superficie de la tierra para que las raíces se aireen, pero cuidando de no romperlas.

• Quita pacientemente con un trapo húmedo el polvo y la suciedad que se ha acumulado en las hojas. Si son muy finas, pulverízalas con agua.

• Recorta las puntas de las hojas secas. 

 

Ahogamiento por exceso de riego

¿La persona a la que le encomendaste tus plantas en tu ausencia ha utilizado la regadera con más frecuencia de la necesaria?

Si es así, encontrarás la tierra empapada y con verdín en la superficie, las hojas lacias o con manchas marrones por el ataque de hongos, nuevos brotes caídos, tallos blandos y frágiles, señales de podredumbre en las raíces…

Este problema tiene peor solución que el anterior, pero merece la pena intentar la cura.

  • Extrae la planta de la maceta con cuidado de no dañar las raíces.
  • Envuelve el cepellón con papel de cocina para que absorba el exceso de agua. Déjalo así hasta que se evapore el líquido.
  • Una vez seco el cepellón devuélvelo al tiesto con tierra nueva.
  • No lo riegues hasta pasados unos días.

 

Césped

Siembra: Si tienes zonas con césped dañado, siembra nuevas semillas.

Aireación: Realiza una aireación para mejorar la oxigenación del suelo.

Abonado: Aplica un fertilizante específico para césped.

 

Arbustos y árboles

Poda: Realiza una poda de formación para mantener su forma y tamaño.

Riego profundo: Riega profundamente para asegurar que las raíces se hidraten bien.

 

La mejor medicina, la prevención

Para mantener las plantas sanas, lo principal es el equilibrio entre el agua que reciben y la temperatura.

El exceso de agua propicia la aparición de enfermedades criptogámicas que producen manchas en las hojas y podredumbre en las raíces y tallos, especialmente en las plantas de interior, cactus y crasas. Al menor síntoma deberás tratar la planta con el producto fitosanitario adecuado (consulta en nuestro centro de jardinería).

También es bueno limpiar el polvo de las hojas una vez cada 15 días. Se usa un paño humedecido con agua para las de gran tamaño. Si tienen hojas vellosas —Begonia rex, Saintpaulia— basta con pasar un pincel o cepillito suave y limpio. 

Las flores no se deben mojar al regar ni pulverizar con agua.

Y el próximo verano…

Si ya has aprendido la lección y no quieres que tus plantas vuelvan a sufrir durante tus vacaciones, opta por un buen sistema de riego: maceteras con autorriego, conos porosos, dispensadores individualizados, geles, mantas de riego, etcétera. 

Tareas del jardín en septiembre

Tareas del jardín en septiembre

Ya ha comenzado septiembre y ya se va notando que el verano va llegando a su fin.

Los días se acortan, las noches son más frescas y seguramente habremos notado el efecto del verano, con temperaturas extremas, en nuestras plantas y jardín.

Es por eso que septiembre es un buen mes para prestar atención a nuestro jardín y prepararlo para la llegada del otoño.

Tareas generales del mes

Abonar. Extenuados por el verano, el jardín en general, los setos, el césped, las plantas de la terraza y el huerto necesitan recibir abono orgánico que les aporte nuevos nutrientes para afrontar la próxima estación.

Plantar. Pásate por tu centro de jardinería y escoge las flores de temporada que llenarán de color tus macetas y arriates. También es buen momento para plantar arbustos perennifolios —madroños, adelfas, laureles, olivos— y coníferas en contenedor, ya sea en solitario o en setos; excava los hoyos y deja que permanezcan abiertos unos 15 días antes de plantar. 

Preparar los parterres. Antes de llevar tus plantas de temporada a los arriates del jardín y los tiestos, o sembrar o plantar en el huerto, prepara la tierra limpiándola de malas hierbas y plantas ornamentales u hortalizas agotadas; desmenuza los terrones, remuévela y revuelve el sustrato con abono orgánico en un abonado de fondo.

Árboles, arbustos y trepadoras

Los rosales vuelven a florecer

Muchos rosales brindan una segunda floración desde septiembre al final del otoño. Riégalos de forma regular si no llueve y dales estiércol bien descompuesto, su abono orgánico favorito.

No te descuides con el oídio, la roya y los pulgones, y elimina las flores marchitas y los chupones.

Podar los setos

Los setos de coníferas y de otras perennifolias necesitan un recorte ahora, antes de que las temperaturas se vuelvan más frías. Haz lo mismo con los arbustos topiarios.

Si se trata de una especie bayífera, respeta al máximo los pequeños frutos. Aprovecha para eliminar las ramas más viejas y dañadas. Apórtales abono orgánico —mantillo, humus de lombriz, estiércol— y riégalos bien.

Plantar setos

Si quieres un seto, la segunda quincena de septiembre es buen momento para plantarlos. Abre los hoyos con 15 días de anticipación.

Dividir matas, hacer esquejes

Septiembre es también un mes muy adecuado para multiplicar las plantas por división de matas —por ejemplo de agapanto y áster— o por esquejes —lavanda, weigela, tallos jóvenes de abelia, laurel, agracejo (Berberis)—, con la ventaja de que serán idénticas a las que tienes.

Plantas de flor

Planta las flores de temporada

Empieza la época de los crisantemos, ajanias, pensamientos… entre muchas otras plantas de flor que llenarán de color tu jardín y las macetas de tu terraza en otoño e incluso invierno.

También puedes recurrir a algunas anuales de verano, como los coralillos, tagetes, agératos, aliso marítimo, que darán flores hasta que llegue el frío.

Plantas de interior

Terapia intensiva posvacaciones

Si a tu vuelta de vacaciones encuentras tus plantas de interior mustias o apagadas, poda las hojas secas o estropeadas y las flores muertas. Sumerge unos minutos la maceta en un cubo con agua hasta que dejen de salir burbujas.

Remueve la superficie del sustrato para que se aireen las raíces (ten cuidado de no dañarlas). Si la maceta es muy grande, escarda el sustrato y renuévalo en parte.

Renueva tu jardín de interior

Reemplaza las plantas irrecuperables con unas nuevas. Los Ficus benjamina y Ficus lyrata, por ejemplo, son fáciles de mantener: asegúrales mucha luz natural y riégalos a demanda: para ello comprueba la humedad de la tierra.

Vuelve a abonarlas

Ya puedes volver a aplicarles fertilizante líquido para plantas verdes disuelto en el agua de riego. No hace tanto calor, así que tendrás que regarlas más espaciadamente, pero siempre de acuerdo a las necesidades de cada planta.

Huerto

Tiempo de frutos maduros

En septiembre se cosechan uvas, higos, nueces, frutos del bosque…

También podrás recolectar las últimas peras y manzanas; con la ayuda de una tijera de podar cógelas del árbol unos 10 días antes de que maduren del todo.

Escoge solo la fruta sana y colócala en cajones de madera, que deberás dejar en un sitio oscuro y fresco.

En los bancales están esperando a ser cosechados puerros, apios, pimientos y los últimos pepinos, tomates y calabacines…

Elige días soleados y secos para la recolección: se conservarán mejor.

Un nuevo ciclo de cultivos

Los cultivos de verano dejarán sitio en los bancales a nuevas plantaciones.

Puedes puedes seguir sembrando escarola, puerro, rúcula, zanahoria, nabo, acelga, lechuga de invierno… o trasplantar planteles de col, lombarda y demás hortalizas de invierno.

Blanquea escarolas, apios, cardos y endivias

Para que estas verduras resulten menos amargas no dejes que se pongan verdes. Unos cinco a siete días antes de recogerlas apórcalas, es decir, amontona tierra alrededor de las pencas y cogollos para que no les llegue la luz del sol.

Otra forma de blanquearlas es taparlas con paja o con un tiesto invertido.

El césped

Recuperar el césped agostado

Si la hierba ha sufrido con el calor del verano y la falta de agua puedes intentar recuperarla segándola con el corte bajo para que el sol de septiembre llegue hasta las raíces.

Dale abono potásico este mes y en octubre para preparalo para afrontar el estrés del frío.

Seguramente aparecerán calvas, ya que no todas las gramíneas que forman el césped suelen volver a brotar por igual; la resiembra es la solución para repararlas. Utiliza semillas de la misma especie.

A partir de este mes deberás espaciar la siega a dos o tres veces al mes.

También deberás regar menos: unas dos veces por semana.

Aplica un tratamiento antimusgo.

Y recuerda que, todo lo que necesites para poner a punto tus plantas y jardín este mes de septiembre lo encontrarás en nuestro Centro de Jardinería. ¡Te esperamos!

 

Jardinería Sánchez, vive en tu jardín.

 

5 Plantas muy veraniegas

5 Plantas muy veraniegas

El verano es la estación ideal para disfrutar de nuestro jardín y darle un toque de color y vida.

Las flores son las protagonistas indiscutibles de esta época del año, y existen numerosas especies que pueden transformar cualquier espacio exterior en un oasis de belleza.

En este artículo, nos centraremos en cinco plantas muy veraniegas que destacan por su colorido, facilidad de cultivo y resistencia al calor: la surfinia, la verbena, la petunia, la gazania y la lantana.

Surfinia: Un clásico del verano

La surfinia es una planta trepadora o colgante muy popular en jardines, balcones y macetas. Sus flores, de gran tamaño y variados colores, crean cascadas de color que alegran cualquier rincón.

La surfinia es una planta muy resistente al sol y al calor, pero requiere un riego regular y abundante, especialmente en los días más calurosos.

  • Características: Flores grandes y abundantes en una amplia gama de colores. Crecimiento rápido y vigoroso.
  • Cuidados: Necesita mucha luz solar y un riego frecuente. Se recomienda utilizar un sustrato rico en nutrientes y añadir fertilizante regularmente.

Verbena: Elegancia y versatilidad

La verbena es una planta herbácea perenne muy apreciada por sus pequeñas flores agrupadas en espigas, que pueden ser de color blanco, rosa, rojo, azul o púrpura.

Es una planta muy versátil, ideal para borduras, macetas y jardines rocosos.

  • Características: Flores pequeñas y numerosas en una amplia variedad de colores. Aroma dulce y agradable.
  • Cuidados: Prefiere lugares soleados y suelos bien drenados. Tolera la sequía, pero agradece un riego regular en verano.

Petunia: La Reina de las macetas

La petunia es una planta anual muy popular por sus grandes flores en forma de trompeta, disponibles en una amplia gama de colores y combinaciones.

Es una planta perfecta para macetas, jardineras y jardineras colgantes.

  • Características: Flores grandes y vistosas en una gran variedad de colores. Crecimiento rápido y abundante.
  • Cuidados: Necesita mucha luz solar y un riego regular. Se recomienda eliminar las flores marchitas para favorecer la aparición de nuevas flores.

Gazania: La Flor del Sol

La gazania es una planta herbácea perenne muy resistente al calor y a la sequía. Sus flores se cierran por la noche y se abren con los primeros rayos de sol, lo que le ha valido el sobrenombre de «flor del sol».

  • Características: Flores grandes y vistosas en tonos cálidos como el amarillo, el naranja y el rojo. Hojas plateadas y peludas.
  • Cuidados: Prefiere lugares soleados y suelos bien drenados. Tolera la sequía y los suelos pobres.

Lantana: Colorido y atractivo para tu jardín

La lantana es un arbusto pequeño con flores pequeñas agrupadas en cabezuelas densas, que cambian de color a medida que maduran.

Es una planta muy atractiva para mariposas y otros insectos polinizadores.

  • Características: Flores pequeñas y numerosas en una amplia variedad de colores. Frutos pequeños y coloridos.
  • Cuidados: Necesita mucha luz solar y un riego regular. Tolera la poda y se puede cultivar en macetas o en el jardín.

 

Consejos Generales para el Cuidado de Plantas Veraniegas

  • Riego: El riego es fundamental para el buen desarrollo de las plantas en verano. Riega de forma regular, evitando encharcamientos.
  • Abonado: Aporta fertilizante regularmente para favorecer la floración y el crecimiento de las plantas.
  • Poda: Elimina las flores marchitas y las hojas secas para favorecer su crecimiento, la aparición de nuevas flores y mantener un aspecto saludable.

Con estas cinco plantas veraniegas, podrás crear un jardín lleno de color y vida. Anímate a experimentar y descubre cuál es tu favorita. O mejor aún, combínalas.

La Monstera: una joya verde para coleccionistas

La Monstera: una joya verde para coleccionistas

La Monstera deliciosa, comúnmente conocida como costilla de Adán, es una planta tropical que ha conquistado los corazones de los amantes de la jardinería interior.

Sus grandes hojas perforadas y brillantes la convierten en un elemento decorativo inigualable, capaz de transformar cualquier espacio. Pero más allá de su belleza estética, la monstera es una planta que encierra una fascinante historia y requiere cuidados específicos para lucir en todo su esplendor.

Características de la Monstera

Originaria de las selvas tropicales de Centroamérica, la monstera es una planta trepadora que en su hábitat natural puede alcanzar grandes dimensiones. Sus hojas juveniles son enteras y cordadas, pero a medida que la planta madura, desarrollan las características hendiduras y perforaciones que le dan su nombre.

Estas aberturas en las hojas tienen una función adaptativa: permiten que la planta resista fuertes vientos y lluvias sin sufrir daños.

Además de sus hojas llamativas, la monstera produce inflorescencias espádice, similares a las del espatifilo, que contienen pequeñas flores unisexuales. Aunque menos ornamentales que las hojas, estas flores pueden dar lugar a frutos comestibles, aunque con un sabor un tanto peculiar.

Por qué las Monsteras son tan apreciadas

La popularidad de las monsteras entre los coleccionistas se debe a varios factores:

  • Belleza exótica: Sus hojas grandes y esculturales aportan un toque tropical a cualquier interior.
  • Versatilidad: Se adapta a diferentes estilos de decoración, desde los más modernos hasta los más clásicos.
  • Facilidad de cuidado: Aunque requiere atención, no es una planta excesivamente exigente.
  • Variedad de especies: Existen numerosas especies y variedades de monstera, cada una con sus propias características.

Cuidados esenciales de la Monstera

Para disfrutar de una monstera sana y vigorosa, es importante proporcionarle los cuidados adecuados:

  • Luz: La monstera necesita mucha luz indirecta. Evita la exposición directa al sol, ya que puede quemar las hojas. Un lugar cerca de una ventana orientada al este o al oeste es ideal.
  • Temperatura: La temperatura ideal para la monstera oscila entre los 18 y los 25 °C. Tolera temperaturas más bajas, pero no las heladas.
    Humedad: Al ser una planta tropical, la monstera aprecia un ambiente húmedo. Puedes aumentar la humedad ambiental rociando las hojas regularmente con agua o utilizando un humidificador.
  • Riego: El riego debe ser moderado, evitando tanto el encharcamiento como la sequía. Riega cuando los primeros centímetros del sustrato estén secos.
  • Sustrato: Utiliza un sustrato rico en materia orgánica, bien drenado y ligeramente ácido.
  • Abonado: Abona tu monstera con un fertilizante líquido para plantas verdes cada 15 días durante la primavera y el verano.
  • Trasplante: Trasplanta la monstera a una maceta un poco más grande cada dos años, o cuando las raíces hayan llenado toda la maceta.

Plagas y Enfermedades

Las monsteras son plantas resistentes, pero pueden verse afectadas por algunas plagas y enfermedades comunes, como la cochinilla, la araña roja o el hongo oídio. Si detectas algún problema, trata la planta con un insecticida o fungicida específico lo antes posible.

Multiplicación

La monstera se puede multiplicar por esquejes de tallo o por división de la mata. Los esquejes deben tener al menos dos hojas y una yema. Plántalos en un sustrato húmedo y mantenlos en un lugar cálido y luminoso.

Consejos adicionales

  • Limpieza de las hojas: Limpia las hojas de tu monstera con un paño húmedo de vez en cuando para eliminar el polvo y permitir que respiren correctamente.
  • Soporte: A medida que la planta crece, necesitará un soporte para trepar, como un tutor o una pared de musgo.
  • Poda: Si tu monstera se vuelve demasiado grande, puedes podarla para controlar su crecimiento.

La monstera es una planta que combina belleza y facilidad de cuidado, lo que la convierte en una opción perfecta para decorar cualquier hogar. Si eres un coleccionista de plantas o simplemente buscas añadir un toque verde a tu espacio, la monstera es una excelente elección.

Con los cuidados adecuados, esta planta te acompañará durante muchos años, convirtiéndose en una verdadera joya de tu colección.

Prevención y tratamiento de la plaga del pulgón

Prevención y tratamiento de la plaga del pulgón

El pulgón es, junto a los ácaros, cochinillas y moscas blancas, una de las plagas que con mayor frecuencia sufren nuestras plantas, ya sean ejemplares de jardín como las especies de interior.

Pero este insecto no solo las debilita al absorber su savia, sino que además contagia enfermedades y atrae otras plagas, como las hormigas.

En este artículo vamos a conocer en detalle las características de esta plaga, las consecuencias de sus ataques y las formas de detección y tratamiento.

.

EL PULGÓN, UNA DE LAS PLAGAS MÁS EXTENDIDAS

El pulgón es habitual en campos y jardines y puede formar auténticas colonias que envuelven los tallos y las hojas de las plantas.

Desde la primavera hasta el otoño deberás controlar las zonas en crecimiento de tus plantas y el envés de las hojas para detectarlos a tiempo.

Estos pequeños insectos (de 1 a 3 mm de longitud) pueden presentar diversos colores según la especie a la que pertenezcan: verdes, rojos, amarillos, negros… y aunque son muy pequeños son fáciles de detectar a simple vista.

La mayoría son polífagos, es decir, no tienen preferencia por una especie vegetal concreta.

Atacan a los brotes jóvenes de muchos tipos de plantas, tanto de exterior como de interior, especialmente a aquellos cultivos con alto contenido en azúcares: leguminosas (habas, guisantes, judías…), otras hortalizas como la patata o la col, verduras, frutales, plantas ornamentales (muy comunes en los rosales), etc.

A principios de la primavera, los huevos dan lugar a hembras sin alas que se reproducen por partenogénesis (un tipo de reproducción sexual que requiere un solo gameto) y, sin necesidad de un macho que las fecunde, pueden llegar a producir más de 150 crías.

pulgon-plaga

Dan lugar a generaciones de pulgones ápteros (sin alas) que se quedan alimentándose de la planta donde han nacido y a otras generaciones con alas que colonizan plantas distintas.

En tan sólo una semana, estas crías ya son adultas y pueden reproducirse igual que su progenitora, por lo que la invasión es muy rápida. Se pueden producir varias generaciones anuales procedentes de un sólo individuo.

Cuando las condiciones ambientales empiezan a dejar de ser adecuadas, se produce una generación con reproducción sexual anfigónica (machos y hembras), que se reproducirá dando lugar a los huevos que hibernarán durante la estación fría hasta su eclosión en la siguiente primavera.

Las especies en las que es más fácil encontrarlo son los rosales, árboles frutales, coníferas y chopos, aunque también es común que ataque en el huerto.

.

CONSECUENCIAS DEL ATAQUE DEL PULGÓN

El pulgón ataca a las plantas sobre todo para alimentarse de su savia. La succiona a través de un pico largo que clava en la planta. Como consecuencia, el tejido del ejemplar se destruye y las hojas y los brotes nuevos se deforman.

La debilidad originada en la planta por este ataque frena su crecimiento y disminuye la floración.

Por otro lado, los pulgones pueden transmitir enfermedades de una planta a otra. Esto ocurre si, tras alimentarse de un ejemplar infectado, atacan a uno sano.

detalle-planta-afectada-plaga-pulgon

Las enfermedades más habituales son provocadas por hongos como el Seiridium cardinale, en cipreses y otras arizónicas, el Cenangium ferruginosum, en abetos, y la negrilla en los cedros, así como numerosas virosis que pueden aparecer en adelfas, cucurbitaceas o solanaceas.

.

DETECCIÓN Y TRATAMIENTO CONTRA LOS ATAQUES

La plaga del pulgón aparece con el buen tiempo (especialmente en primavera y verano) y de forma explosiva, debido a la alta capacidad reproductora de este insecto.

Comprobar que una planta está siendo atacada por este insecto es sencillo, ya que pueden verse en las yemas tiernas y en el envés de las hojas.

Los pulgones son unos pequeños insectos de color negro, amarillo, rojo o verde (hay muchas especies diferentes), que dejan tras de sí un rastro azucarado (la melaza) que no solo cubre la superficie de la planta, sino que también atrae a las hormigas.

Estas pueden incluso trasladar a los pulgones de unas plantas a otras.

Si ves hojas que amarillean y se arrugan, es un buen indicativo del ataque de un parásito. Si además hay hojas que están brillantes y pegajosas, o se ven hormigas deambulando por los tallos, ya no hay duda de que un insecto hemíptero está excretando melaza como resultado de su alimentación.

Busca sobre todo en las zonas terminales de la planta, donde los tejidos son más tiernos.

La parte posterior de las hojas son las grandes olvidadas, donde quizás veas al culpable.

.

TRATAMIENTOS PREVENTIVOS

Nunca nos cansaremos de repetir que la prevención debe ser la base de un control adecuado de las plagas, y con más motivo en el caso del pulgón, que se reproduce de forma exponencial.

Existen diferentes tratamientos preventivos, a los que se puede recurrir durante los meses de invierno si existe riesgo de ataque de plaga.

Algunas de las medidas preventivas contra el ataque del pulgón son:

Eliminar las malas hierbas para evitar que los pulgones se refugien en ellas y puedan colonizar a las plantas próximas.

– La adecuada preparación y protección del sustrato, así como un abonado y riego correctos, disminuyen las posibilidades del ataque de plagas y enfermedades.

Si se detecta la presencia de hormigas, intentar acabar con ellas ya que éstas tienen una relación de simbiosis con los pulgones: los protegen y transportan para alimentarse de la melaza que excretan.

hormigas-y-plaga-pulgon

Plantar, cerca de las especies que pueden ser atacadas por pulgones, plantas que los repelan como: albahaca (y aromáticas en general), ortiga o ajo.

Aceite de parafina o aceite de invierno: se aplica en invierno sobre árboles y arbustos sin hojas, especialmente si han sido atacados la primavera o verano anterior.  Es un método físico que forma una película sobre los huevos de pulgones y hace que se asfixien.

.

TRATAMIENTOS PARA ELIMINAR EL PULGÓN

Para un control eficaz de las plagas evitando el uso de productos químicos o artificiales, debemos planificar una lucha integrada, que emplea simultáneamente distintos métodos que las combatan.

insecticida-natural-extracto-de-neem-flower

Una vez detectado, el pulgón se combate mediante un tratamiento fitosanitario durante primavera y verano, a primera hora del día o al atardecer.

De todas formas, los tratamientos solo se deben realizar cuando sea necesario y en dosis adecuadas, ya que el abuso de los insecticidas debilita a las plantas.

Algunos de los métodos para eliminar o reducir significativamente los pulgones son:

Métodos mecánicos: podar los brotes más afectados o eliminar los pulgones cepillando los brotes y las hojas con un pequeño pincel.

Métodos biológicos: resulta muy útil la utilización de enemigos naturales de las plagas. Al igual que se realiza en otros casos, podemos liberar insectos depredadores de pulgones (como mariquitas, crisopas, tijeretas, avispillas). Hay empresas especializadas venden estos insectos depredadores de pulgones.

Soluciones o preparados repelentes:

  • Agua jabonosa (jabón de potasa).
  • Infusión de cola de caballo (Equisetum arvense).
  • Pelitre.
  • Extracto de Neem.

Este último, el extracto de Neem, es una excelente alternativa ecológica y respetuosa con el medio ambiente, que sirve tanto de repelente como de insecticida de contacto.

Dispone también de cierto efecto sistémico gracias a su principio activo (azadiractina).

Combate el pulgón y también otras plagas como araña roja, mosca blanca o cochinilla, sin perjudicar a otros insectos beneficiosos.

.

El pulgón es una plaga muy común que amenaza con frecuencia la buena salud y belleza de nuestros cultivos y jardines.

Conocer bien a este insecto y cómo actúa es la mejor herramienta que tenemos para, primero tomar desde ahora mismo medidas preventivas y también para erradicar la plaga

En Centro de Jardinería Sánchez conocemos bien a estos insectos y, sobretodo, sabemos cómo acabar con ellos.

Disponemos de una amplia sección dedicada a la prevención y tratamientos para erradicar plagas y las enfermedades más comunes de nuestras plantas.

Si tienes dudas, pregúntanos, somos expertos y podemos asesorarte en escoger el mejor tratamiento para tu caso.

¡Te esperamos!

 

Tareas del jardín en julio

Tareas del jardín en julio

La segunda quincena de julio y la primera de agosto suponen un claro desafío a la resistencia de las plantas.

Las noches suponen un alivio para el jardín y la terraza… ¡y el momento ideal para disfrutarlos! 

 

TAREAS GENERALES DEL MES

El riego es de máxima importancia en julio. Utiliza aspersión para el césped; goteo para los arbustos, anuales y vivaces, setos y árboles, y regadera o inmersión (según) para algunas plantas de interior.

Abonar las plantas de flor. Están a pleno rendimiento, de modo que necesitarán un abonado rico en fósforo y potasio y bajo en nitrógeno.

Las plagas y hongos, a raya. El control de plagas y enfermedades sigue siendo clave. En lo posible, utiliza plaguicidas sistémicos y fungicidas de amplio espectro.

Eliminar las malas hierbas. La escarda de malas hierbas no se debe descuidar. En algunos casos convendrá usar un herbicida; pide consejo en tu centro de jardinería.

 

Árboles, arbustos y trepadoras

Aclara arbustos y trepadoras

Libera los árboles, arbustos y trepadoras de las ramas secas, débiles o enmarañadas. Las tijeras deben estar bien limpias y afiladas para no provocar desgarros. Escoge la herramienta adecuada según el grosor de las ramas.

Obtén esquejes

Julio y agosto son meses ideales para hacer esquejes semileñosos de lagerstroemias, adelfas, fucsias, hortensias, madreselvas, geranios, y de las espíreas que florecieron en primavera.

Escoge las ramas más vigorosas, dales un corte limpio, unta el extremo con hormonas de arraigo y plántalas enseguida.

Recorta las aromáticas

Poda las espigas de flores viejas de las aromáticas y tres a cuatro centímetros del último crecimiento para que sigan floreciendo. Con las espigas secas aprovecha para hacer saquitos perfumados.

Haz un alcorque a los árboles

Cavar un alcorque en torno al tronco de los árboles hará que aprovechen mejor la lluvia y el riego. Vigila que no se llene de malas hierbas; para ello, lo mejor es acolcharlo con corteza de pino o algún árido.

Antes de irte de vacaciones riégalos bien; haz lo mismo con los arbustos que hayas plantado este año.

 

Plantas de flor

Protégelas del golpe de calor

Como herbáceas que son, están más expuestas al golpe de calor, de efectos letales. Por ello, en estos días tan calientes no descuides el riego.

Controla la polilla del geranio

Geranios, gitanillas y demás pelargonios sufren en esta época la amenaza de la oruga de la polilla del geranio (Cacyreus marshalli).

El insecto pone los huevos en las corolas y las larvas devoran el corazón de los tallos, causando la muerte de las plantas. Para prevenir sus daños, actúa de forma preventiva o en los primeros estadios larvarios.

Puedes usar insecticidas biológicos basados en el extracto de neem o las esporas y toxinas del Bacillus thuringiensis ‘Kurstaki’.

Elimina las flores viejas

Si quieres alargar la floración de las vivaces y anuales, pínzalas a medida que vayan muriendo las flores.

Entutora dalias, gladiolos…

Las plantas altas y de tallos delgados que sostienen grandes flores, como las dalias, peonías, gladiolos, azucenas, cañas de las Indias, e incluso las margaritas, necesitan que les coloques tutores.

Previene el golpe de calor

Defiende a tus plantas de flor (recuerda que son herbáceas) del efecto de las altas temperaturas asegurándoles la provisión de agua necesaria. Solo así serán capaces de resistir una brusca subida del termómetro.

 

Plantas de interior

Asegúrales una buena hidratación

Un fin de semana de verano sin agua suficiente puede dejarte sin tus plantas de interior. Si te ausentas, asegúrales la necesaria hidratación.

No todas precisan la misma cantidad de agua, pero en general evita el exceso de riego y sobre todo el encharcamiento, que propicia la aparición de patógenos.

Agrúpalas para generar un microclima más húmedo, y no dejes de pulverizarlas con agua destilada o descalcificada al menos un par de veces al día. Si sales de vacaciones lee nuestras recomendaciones en la agenda de agosto.

Impide que las ataque la araña roja

Si el follaje está bien humectado mantendrás a raya a la araña roja, un ácaro que medra gracias al calor y la sequedad ambiental.

Sabrás que ha atacado cuando las hojas comiencen a perder color y secarse; en el envés podrás observar unas finísimas telas con las minúsculas arañas. Rocíalas con agua; si no se van, aplica un acaricida.

Deja de abonarlas

En julio y agosto suspende los aportes de fertilizante a tus plantas de interior; deberás reiniciarlos en septiembre.

 

El césped

Defiende el césped del calor

Si tienes un césped clásico, pasa el cortacésped con menor frecuencia y deja la hierba más alta para evitar que amarillee. Vigila que no le falte riego. Si no hiciera tanto calor conviene actuar como en junio.

Antes de salir de vacaciones

Siega el césped antes de ausentarte, pero dejando dos tercios de la altura: así aguantará mejor el efecto del sol durante un par de semanas.

Pásale el rodillo de púas o escarificador para que absorba bien el agua, y revisa el sistema de riego y los aspersores.