Repelentes naturales de mosquitos para el jardín: Disfruta del verano sin picaduras

Repelentes naturales de mosquitos para el jardín: Disfruta del verano sin picaduras

Julio ha llegado con su sol radiante, sus días interminables y, cómo no, sus noches cálidas que invitan a cenar al aire libre, a leer bajo la luz de una farola o simplemente a contemplar las estrellas desde la terraza.

Pero hay un invitado que siempre se cuela en esta fiesta veraniega: el mosquito. Ese zumbido persistente y esas picaduras que convierten un momento de paz en una experiencia incómoda y, en ocasiones, hasta riesgosa.

Los repelentes químicos comerciales son efectivos, pero a menudo contienen sustancias como el DEET que, aunque están aprobadas para su uso, pueden resultar irritantes para pieles sensibles, no son recomendables para niños pequeños y dejan un olor poco agradable.

Además, su uso masivo tiene un impacto en el medio ambiente que no podemos ignorar. Afortunadamente, la naturaleza, una vez más, nos ofrece soluciones elegantes, efectivas y respetuosas con nuestro entorno.

En este artículo te propongo un enfoque diferente: convertir tu jardín en un espacio naturalmente protegido contra los mosquitos.

No se trata de rociar insecticidas, sino de diseñar un ecosistema donde las propias plantas actúen como guardianes, creando una barrera aromática que estos insectos no pueden soportar. Sigue leyendo y descubre cómo las plantas pueden ser tus mejores aliadas para disfrutar del verano sin picaduras.

 

Velas antimosquitos: Iluminando tus noches sin picaduras

Las velas antimosquitos son una opción clásica y efectiva para mantener alejados a estos molestos insectos.

Estas velas están diseñadas con ingredientes naturales que emiten aromas que los mosquitos encuentran desagradables.

Los aceites esenciales de citronela, eucalipto, lavanda y romero son algunos de los ingredientes comunes en estas velas.

Cuando las enciendes, crean una barrera olfativa que disuade a los mosquitos de acercarse.

Coloca algunas velas antimosquitos estratégicamente alrededor de tu área de estar al aire libre para mantener a raya a los mosquitos mientras disfrutas de una cena romántica o una charla con amigos.

Además de su función práctica, estas velas también agregan una atmósfera acogedora a tu jardín gracias a su suave luz.

 

Insecticidas naturales: Una defensa eficaz

Si estás buscando una solución más directa para combatir los mosquitos, los insecticidas naturales son una excelente opción.

A diferencia de los productos químicos agresivos, los insecticidas naturales no dañan el medio ambiente y son seguros para el uso alrededor de personas y mascotas.

Uno de los insecticidas naturales más populares es el aceite de neem, que se extrae de las semillas del árbol de neem.

Este aceite tiene propiedades repelentes que mantendrán a los mosquitos alejados de tu espacio al aire libre.

También puedes optar por insecticidas a base de aceites esenciales, como el aceite de citronela, que puedes rociar en áreas específicas para mantener a raya a los mosquitos.

 

Citronela: La estrella incontestable del repelente natural

Si hay una planta que se ha ganado el título de «reina de los repelentes», esa es la citronela. Su nombre científico, Cymbopogon nardus, quizá no te suene, pero su olor a limón característico es inconfundible y, para los mosquitos, sencillamente insoportable.

La citronela contiene citronelal y geraniol, compuestos que confunden el sistema olfativo de los mosquitos, enmascarando los olores (como el dióxido de carbono que exhalamos o el ácido láctico de nuestra piel) que utilizan para localizar a sus víctimas.

Tener una maceta de citronela en la terraza o cerca de la puerta del jardín no solo perfumará el ambiente, sino que creará un radio de protección.

Para potenciar su efecto, puedes machacar ligeramente alguna de sus hojas de vez en cuando, liberando así una mayor cantidad de sus aceites esenciales.

Es importante saber que la citronela prefiere ubicaciones soleadas, aunque agradece algo de sombra en las horas más intensas de sol, y necesita riegos regulares pero sin encharcamientos.

 

Lavanda, albahaca y menta: El trío aromático que ahuyenta mosquitos

Más allá de la citronela, existen otras plantas aromáticas que son auténticas campeonas en la lucha contra los mosquitos. La lavanda, con su aroma floral y relajante para nosotros, resulta ser uno de los olores más odiados por estos insectos.

Además, sus flores violetas atraen a polinizadores beneficiosos y llenan de color el jardín. Plantar lavanda en borduras o en macetas junto a las zonas de descanso es una decisión inteligente y estéticamente impecable.

La albahaca es otra aliada perfecta, especialmente si te gusta cocinar. Su aroma intenso y ligeramente picante repele a los mosquitos con gran eficacia.

Tener varias macetas de albahaca repartidas por la terraza no solo te proporcionará un ingrediente fresco para tus platos, sino que creará un entorno menos acogedor para los insectos.

Y no nos olvidemos de la menta, cuyo frescor mentolado es un repelente natural de primera categoría, además de ser una planta de crecimiento rápido y muy fácil de cuidar.

 

Estrategias de ubicación: Cómo crear una barrera efectiva

Tener las plantas no es suficiente; hay que colocarlas estratégicamente. Los mosquitos suelen entrar en el jardín desde el exterior y buscar zonas de sombra y humedad.

Colocar macetas de plantas repelentes alrededor del perímetro de la terraza, cerca de puertas y ventanas, y sobre todo, alrededor de la mesa donde comemos o de las hamacas donde descansamos, crea una barrera aromática que dificulta su acceso.

Un truco muy efectivo es mezclar diferentes plantas en un mismo espacio. La combinación de aromas (citronela, lavanda, albahaca y menta) es más potente que el de una sola especie.

Puedes crear un pequeño «rincón aromático» o una jardinera mixta que, además de repeler mosquitos, será un espectáculo de colores y texturas.

 

El agua estancada, el principal enemigo

Las plantas repelentes son una herramienta poderosa, pero su efectividad aumenta si combinamos su uso con otras medidas básicas de control.

Los mosquitos necesitan agua estancada para depositar sus huevos y completar su ciclo vital. Por eso, la medida más importante que puedes tomar es eliminar cualquier recipiente que pueda acumular agua: platos de macetas, cubos, juguetes olvidados, canaletas obstruidas, o incluso los platos de las macetas.

Si tienes una fuente o un estanque ornamental, considera la posibilidad de introducir peces (como los gambusinos) que se alimentan de las larvas de los mosquitos.

También existen productos biológicos (como el Bacillus thuringiensis) que son seguros para otros seres vivos y eliminan las larvas sin dañar el ecosistema.

Disfrutar del jardín en pleno julio no tiene por qué significar convivir con los mosquitos. La naturaleza nos brinda un arsenal de recursos para mantenerlos a raya sin recurrir a productos químicos agresivos.

Las plantas repelentes como la citronela, la lavanda, la albahaca y la menta son aliadas poderosas que, además de protegernos, embellecen y perfuman nuestro espacio exterior.

La clave está en plantar estratégicamente, combinar diferentes especies y complementar esta barrera natural con la eliminación de cualquier fuente de agua estancada.

Con estos sencillos pasos, tu jardín se convertirá en un refugio donde las picaduras dejarán de ser un problema. Así que este verano, olvida los sprays y apuesta por la jardinería como tu mejor defensa.

El jardín es para disfrutarlo, y con estos consejos, podrás hacerlo sin interrupciones ni molestias.

 

 

Tareas del jardín en julio

Tareas del jardín en julio

La segunda quincena de julio y la primera de agosto suponen un claro desafío a la resistencia de las plantas.

Las noches suponen un alivio para el jardín y la terraza… ¡y el momento ideal para disfrutarlos! 

 

TAREAS GENERALES DEL MES

El riego es de máxima importancia en julio. Utiliza aspersión para el césped; goteo para los arbustos, anuales y vivaces, setos y árboles, y regadera o inmersión (según) para algunas plantas de interior.

Abonar las plantas de flor. Están a pleno rendimiento, de modo que necesitarán un abonado rico en fósforo y potasio y bajo en nitrógeno.

Las plagas y hongos, a raya. El control de plagas y enfermedades sigue siendo clave. En lo posible, utiliza plaguicidas sistémicos y fungicidas de amplio espectro.

Eliminar las malas hierbas. La escarda de malas hierbas no se debe descuidar. En algunos casos convendrá usar un herbicida; pide consejo en tu centro de jardinería.

 

Árboles, arbustos y trepadoras

Aclara arbustos y trepadoras

Libera los árboles, arbustos y trepadoras de las ramas secas, débiles o enmarañadas. Las tijeras deben estar bien limpias y afiladas para no provocar desgarros. Escoge la herramienta adecuada según el grosor de las ramas.

Obtén esquejes

Julio y agosto son meses ideales para hacer esquejes semileñosos de lagerstroemias, adelfas, fucsias, hortensias, madreselvas, geranios, y de las espíreas que florecieron en primavera.

Escoge las ramas más vigorosas, dales un corte limpio, unta el extremo con hormonas de arraigo y plántalas enseguida.

Recorta las aromáticas

Poda las espigas de flores viejas de las aromáticas y tres a cuatro centímetros del último crecimiento para que sigan floreciendo. Con las espigas secas aprovecha para hacer saquitos perfumados.

Haz un alcorque a los árboles

Cavar un alcorque en torno al tronco de los árboles hará que aprovechen mejor la lluvia y el riego. Vigila que no se llene de malas hierbas; para ello, lo mejor es acolcharlo con corteza de pino o algún árido.

Antes de irte de vacaciones riégalos bien; haz lo mismo con los arbustos que hayas plantado este año.

 

Plantas de flor

Protégelas del golpe de calor

Como herbáceas que son, están más expuestas al golpe de calor, de efectos letales. Por ello, en estos días tan calientes no descuides el riego.

Controla la polilla del geranio

Geranios, gitanillas y demás pelargonios sufren en esta época la amenaza de la oruga de la polilla del geranio (Cacyreus marshalli).

El insecto pone los huevos en las corolas y las larvas devoran el corazón de los tallos, causando la muerte de las plantas. Para prevenir sus daños, actúa de forma preventiva o en los primeros estadios larvarios.

Puedes usar insecticidas biológicos basados en el extracto de neem o las esporas y toxinas del Bacillus thuringiensis ‘Kurstaki’.

Elimina las flores viejas

Si quieres alargar la floración de las vivaces y anuales, pínzalas a medida que vayan muriendo las flores.

Entutora dalias, gladiolos…

Las plantas altas y de tallos delgados que sostienen grandes flores, como las dalias, peonías, gladiolos, azucenas, cañas de las Indias, e incluso las margaritas, necesitan que les coloques tutores.

Previene el golpe de calor

Defiende a tus plantas de flor (recuerda que son herbáceas) del efecto de las altas temperaturas asegurándoles la provisión de agua necesaria. Solo así serán capaces de resistir una brusca subida del termómetro.

 

Plantas de interior

Asegúrales una buena hidratación

Un fin de semana de verano sin agua suficiente puede dejarte sin tus plantas de interior. Si te ausentas, asegúrales la necesaria hidratación.

No todas precisan la misma cantidad de agua, pero en general evita el exceso de riego y sobre todo el encharcamiento, que propicia la aparición de patógenos.

Agrúpalas para generar un microclima más húmedo, y no dejes de pulverizarlas con agua destilada o descalcificada al menos un par de veces al día. Si sales de vacaciones lee nuestras recomendaciones en la agenda de agosto.

Impide que las ataque la araña roja

Si el follaje está bien humectado mantendrás a raya a la araña roja, un ácaro que medra gracias al calor y la sequedad ambiental.

Sabrás que ha atacado cuando las hojas comiencen a perder color y secarse; en el envés podrás observar unas finísimas telas con las minúsculas arañas. Rocíalas con agua; si no se van, aplica un acaricida.

Deja de abonarlas

En julio y agosto suspende los aportes de fertilizante a tus plantas de interior; deberás reiniciarlos en septiembre.

 

El césped

Defiende el césped del calor

Si tienes un césped clásico, pasa el cortacésped con menor frecuencia y deja la hierba más alta para evitar que amarillee. Vigila que no le falte riego. Si no hiciera tanto calor conviene actuar como en junio.

Antes de salir de vacaciones

Siega el césped antes de ausentarte, pero dejando dos tercios de la altura: así aguantará mejor el efecto del sol durante un par de semanas.

Pásale el rodillo de púas o escarificador para que absorba bien el agua, y revisa el sistema de riego y los aspersores.

 

Tareas del jardín en junio

Tareas del jardín en junio

Con sus calores todavía suaves, junio permite hacer mucha vida al aire libre en el jardín o la terraza. Las plantas están radiantes, pero hay que protegerlas de la competencia de plagas y malas hierbas.

 

TAREAS GENERALES DEL MES

Prestar atención al binomio temperatura-lluvias y vigilar la irrupción de las plagas son las tareas más importantes que las plantas ornamentales y del huerto demandan este mes.

Controlar las plagas y enfermedades. Mantén la vigilancia aunque hayas realizado tratamientos preventivos. Apenas veas que han hecho acto de presencia toma medidas inmediatamente. En tu centro de jardinería te aconsejarán. Existen múltiples recursos para combatirlos, desde remedios caseros a fitosanitarios ecológicos y control biológico de plagas.

Eliminar las malas hierbas. Compiten con las plantas del jardín y el huerto por el agua, la luz y los nutrientes. Elimínalas antes de que semillen. Erradicarlas garantiza un jardín más sano y aseado.

Vigilar el riego. El calor empieza a apretar en algunas zonas de España y las plantas necesitan más agua. Recuerda que las plantas que viven en tiestos están más expuestas a las consecuencias de la falta de agua. Evita mojar las hojas y las flores y dirige el chorro al sustrato (y no al cuello de las plantas).

El riego automático te quitará trabajo y ahorrarás tiempo y dinero: utiliza aspersores bien solapados para el césped, y goteo para los parterres, macizos, setos y huerto, así como en las jardineras y tiestos de la terraza.

Abonar. Plantas de flor, plantas verdes de interior, hortícolas y césped deben recibir su ración de nutrientes.

Acolchar el suelo. Una capa de cortezas, bolitas de arcilla o piedra volcánica ayudará a mantener la humedad del suelo y contribuirá al control de las malas hierbas.

 

Árboles, arbustos y trepadoras

Recortar setos y topiarios

Los setos y figuras topiarias deben repasarse ahora que están brotando hojas nuevas, para que ganen densidad y no pierdan forma. Es el caso del boj, aligustre, arizónica, tuya, tejo, pero también de los que ya han dado flor.

boj

Toca lo necesario los que estén en plena floración o vayan a dar bayas en otoño (las piracantas, por ejemplo).

Podar los arbustos que ya hayan dado flor

Solo si fuera necesario (no es imprescindible ni obligatorio), poda las glicinias, lilos, forsitias, camelias, membrilleros del Japón, espíreas, es decir, los arbustos y trepadoras que han florecido al comienzo de la primavera.

Guiar y sujetar las trepadoras

Las trepadoras de tallos volubles o vigoroso crecimiento (glicinias, bignonias, clemátides), que están en plena floración o emitiendo tallos y hojas, deben ser guiadas y sujetadas a su soporte.

Las sujeciones antiguas deben ser revisadas. Así evitarás que se enmarañen o las venza el peso. Si se desarrollan demasiado a lo mejor tienes que recortarlas, en ese caso asesórate sobre cómo conviene hacerlo según la especie.

 

Plantas de flor

Para llenar el jardín y los tiestos de la terraza de color, nada mejor que las vivaces y plantas de temporada: geranios y gitanillas,petunias, alegrías guineanas (Impatiens hawkeri), gazanias, calibrachoas, coreopsis, messem, begonias de flor y muchas clases de margaritas están en su apogeo.

Solo tienes que pasarte por tu centro de jardinería y escoger.

Prepara los parterres y tiestos: retira los bulbos de primavera, mulle bien la tierra, elimina las malas hierbas y mézclala con abono orgánico.

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Para que la producción floral de tus vivaces y anuales sea abundante y se prolongue mucho tiempo dales abono especial para plantas de flor, pinza las flores marchitas y secas.

Riégalas periódicamente. Intenta no mojar las flores, especialmente las que son muy densas, como los geranios y claveles. Evita los encharcamientos.

 

Plantas de interior

Tus palmeras necesitan sustrato nuevo

Cada dos a tres años, tu areca, chamaedorea, livistona, agradecerán que se les renueva la capa superior del sustrato. Retira los primeros cinco centímetros de tierra, con cuidado de no herir las raíces, y reemplázalo por uno nuevo.

Si el tamaño de la palmera lo permite, cada dos o tres años cámbiales totalmente el sustrato; mayo y junio son los meses ideales para hacerlo; la excepción es la kentia, que sufre mucho con los trasplantes.

kentias

Las temperaturas de mayo y junio propician la emisión de numerosas raíces, lo que favorecerá el arraigo. Ata las palmas para que no se quiebren durante el proceso y protégelas. Si humedeces el cepellón te resultará más fácil extraerlas del tiesto; intenta que no se deshaga, de modo que no lo satures de agua.

Procúrales más humedad ambiental

La falta de humedad provoca resecamiento o puntas quemadas en las hojas de las plantas de interior, especialmente aglaonemas, begonias rex, calateas, drácenas, alocasias, palmeras en general, especies de origen tropical en su inmensa mayoría.

Con la ayuda de un humidificador o de pulverizaciones frecuentes con agua descalcificada o destilada podrás proporcionarles bienestar; no mojes las flores ni las hojas si son pubescentes. Si las agrupas, contribuirás a que se genere un microclima más húmedo.

 

Huerto

De tu huerto a tu mesa

Fresas, pepinos y lechugas de ciclo primaveral están en su momento más apetitoso, ¡disfrútalas! Si sembraste zanahorias y remolachas en marzo, o calabacines y rabanitos en abril, ya puedes cosecharlos también. Recoge las judías verdes antes de que granen.

Colocar tutores a las tomateras

Si en mayo has llevado los plantones de tomateras al terreno, ya es momento de colocarles tutores o sujetarlos a un soporte o enrejado para que la planta se desarrolle mejor y obtengas unos tomates de mayor calidad.

Conviene eliminar los brotes laterales y dejar uno o dos tallos principales para conseguir frutos de mayor calidad.

Aligerar los frutales

Para que la cosecha sea de mayor calidad y más abundante conviene que descargues ahora las ramas de los ciruelos, melocotoneros, albaricoqueros, manzanos, perales… eliminando selectivamente los frutos más pequeños y deformes.

Además, le evitarás al árbol el riesgo de que se le parta una rama por exceso de peso.

 

El césped

Una cuidada ‘alfombra verde’

Para contrarrestar el efecto del calor, el pisoteo continuo y la aparición de malas hierbas, siega la hierba una vez por semana o cada 10 días.

El césped y el problema de la sequía.

Existen mezclas de semillas y variedades de cespitosas más adaptadas al clima de la meseta o la costa mediterránea y que, por tanto, demandan mucho menos trabajo y riego.

Recuerda que en Centro de Jardinería Sánchez dispondrás de todo lo que necesitas para el cuidado de tu jardín.

¡Te esperamos!

Jardinería Sánchez, vive en tu jardín.

Las glicinas: características y cuidados

Las glicinas: características y cuidados

Pocas imágenes definen mejor la explosión de la primavera que una pérgola o una fachada cubierta por una Glicina (Wisteria).

En mayo, esta trepadora de madera retorcida alcanza su punto álgido, transformando cualquier estructura en una cascada de flores de color lila, azul o blanco que parece sacada de un cuento romántico.

Sin embargo, tras esa delicadeza visual se esconde una de las plantas más vigorosas y longevas del mundo botánico.

Entender la glicina no es solo admirar sus flores, sino aprender a convivir con una fuerza de la naturaleza que requiere mano firme y conocimientos específicos.

 

Características de la Glicina

La glicina es una liana caducifolia originaria del este de Asia y Norteamérica. Las dos especies que reinan en nuestros jardines son la Wisteria sinensis (China), que tiene la particularidad de florecer antes de que asomen las hojas, y la Wisteria floribunda (Japonesa), cuyos racimos pueden llegar a ser sorprendentemente largos y abren al mismo tiempo que el follaje.

  • Vigor de crecimiento: Es una planta extremadamente potente. Sus tallos leñosos se enrollan con tanta fuerza que, con los años, son capaces de estrangular soportes de madera débil o incluso deformar canalones y tuberías si no se vigilan.

  • Sensorialidad: Sus flores, dispuestas en racimos pendulares, desprenden un aroma dulce y almizclado, una señal irresistible para los polinizadores que marca el ecuador de la primavera.

  • Persistencia: Comprar una glicina es hacer un pacto a largo plazo; un ejemplar bien ubicado puede superar el siglo de vida, ganando carácter y belleza con cada década que pasa.

 

Ubicación ideal

Para que una glicina luzca en todo su esplendor y no se convierta en un problema estructural, la planificación es crítica.

  • Exposición solar: Es una amante incondicional del pleno sol. Necesita al menos seis horas de luz directa para florecer con generosidad. En zonas de sombra, la planta crecerá con un verde exuberante, pero la producción de flores será decepcionante.

  • Soportes de hierro o piedra: Olvida las celosías de plástico o madera ligera. La glicina necesita pérgolas de hierro, muros de piedra o estructuras de madera maciza. Piensa que, con el tiempo, su tronco se vuelve tan grueso como el de un árbol pequeño y su peso bajo la lluvia es considerable.

  • Suelo y drenaje: Prefiere suelos profundos y fértiles. Aunque es adaptable, se siente más cómoda en terrenos ligeramente ácidos, lo que previene la clorosis y mantiene sus hojas con un verde vibrante.

Cuidados esenciales

Aunque es una planta rústica y resistente, tiene ciertos «puntos de honor» que no debemos descuidar:

  • Riego estratégico: Durante sus primeros años de vida, el riego debe ser constante. Una vez establecida, tolera bien la sequía, pero cuidado: una falta de agua severa durante el verano puede comprometer la formación de las yemas florales que deberían abrir el mayo siguiente.

  • Abonado selectivo: Un error común es saturarla de nitrógeno. Esto solo provocará un crecimiento masivo de hojas. Para ver flores, lo ideal es aportar un fertilizante rico en potasio y fósforo a finales del invierno.

 

El secreto del éxito: la poda de floración

Si permites que la glicina crezca a su libre albedrío, tendrás una selva indomable. La poda es la herramienta que «enseña» a la planta a florecer. El método más efectivo se realiza en dos etapas:

  • Poda de verano (julio o agosto): Consiste en recortar los brotes laterales verdes y largos, dejándolos a unos 15-20 cm de la rama principal (contando unas cinco o seis hojas). Esto permite que la energía se concentre y que la luz madure la madera.

  • Poda de invierno (enero o febrero): Se vuelven a recortar esos mismos brotes, reduciéndolos a solo dos o tres yemas. Estas pequeñas protuberancias son las que explotarán en racimos florales cuando llegue el calor de mayo.

 

La glicina es la joya de la corona del jardín de mayo. Requiere paciencia, una estructura sólida y una poda disciplinada, pero la recompensa de sentarse bajo su lluvia de flores es una de las experiencias más gratificantes de la jardinería.

Si después de leer estas líneas ya te imaginas descansando bajo una pérgola bañada en flores púrpuras, solo te falta dar el paso.

En Centro de Jardinería Sánchez encontrarás una cuidada selección de glicinas y, por supuesto, todo lo necesario para que crezcan espectaculares: desde sustratos de calidad y fertilizantes específicos hasta las herramientas de poda más precisas.

Pero no solo te llevas la planta; en nuestro centro contamos con un equipo de expertos que te brindará todo el asesoramiento personalizado que necesites.

Te ayudaremos a elegir la ubicación ideal y te explicaremos paso a paso cómo guiar tu glicina para que tu jardín sea la envidia del vecindario cada primavera.

¡Visítanos y empieza hoy mismo tu proyecto!

 

Tareas del jardín en mayo

Tareas del jardín en mayo

Mayo el mes de las flores. Hay muchas y de todos los colores: geranios, margaritas, petunias, claveles.

 

PLANTAS DE EXTERIOR / JARDÍN

  • Retirar las malas hierbas con regularidad. Aplicar eventualmente herbicida selectivo en las persistentes.
  • Eliminar las flores marchitas y recortar los tallos largos y delgados para conseguir desarrollos densos y compactos y así, evitarás torceduras.
  • Controlar caracoles y babosas.
  • Abonar las plantas de arriate, arbustos y setos.
  • Cuidado con los minadores. Atacan, sobre todo, a los ejemplares de madera blanda, aunque lo primero antes de tratar los daños producidos es desinfectar el suelo.

  • En Mayo ya no es tiempo de plantar árboles o arbustos a raíz desnuda o cepellón, pero sí en recipiente. Mientras, los arbustos en flor seguirán con color si los nutres bien.
  • Planta bulbos y tubérculos de verano: gladiolos, calas, dalias… Ponlos a pleno sol. También puedes sembrar al aire libre las vivaces y anuales: amapolas, campánulas, violetas, claveles, caléndulas, girasoles…
  • En cuanto a las rosas, sus tiernos capullos pueden sufrir el ataque de pulgón, mientras que los brotes corren el riesgo de recubrirse con el polvillo blanco característico del oídio. Trata el primero con un insecticida antipulgón, y, el segundo, con un fungicida antioídio.

 

PLANTAS DE INTERIOR

  • Plantación de esquejes: potos, alegrías…
  • Abonar es muy importante.

  • Riego con frecuencia y pulverizar para aumentar la humedad ambiental. Pero no regar de más ya que pueden surgir las manchas típicas de botritis. De ocurrir, corta lo dañado y pulveriza con fungicida de cobre.
  • Limpia el polvo acumulado en las hojas de las plantas de la terraza con el fin de que no obstruya los poros y frene su crecimiento. Usa un trapo húmedo o un cepillo suave.

 

CÉSPED

  • Eliminar del césped las zonas con hierbas gruesas y volverlas a sembrar. Controlar si hay partes enfermas. Las áreas con musgo pueden combatirse con sulfato de hierro. Si hay por todo el césped, entonces en conveniente rastrillarlo, método bueno para eliminar la hierba vieja y marchita.

  • Este mes es óptimo para que las semillas germinen ya que aún no es muy cálido. Antes de sembrar, divide en secciones el terreno para una siembra más homogénea. Esparce las semillas a voleo, la mitad en una división y la otra perpendicularmente. Al hacerlo en ángulo recto cubrirás toda la superficie.
  • Segar el césped con regularidad y recortar los bordes.
  • Abonar mensualmente.

 

HUERTO

  • Es el tiempo de comenzar a sembrar hortalizas: coles de verano, apio, nabos y cebollas y, siembra judías, zanahorias y guisantes.
  • Eliminar las malas hierbas.
  • Regar las cosechas, sobre todo al sembrar y cuando alcancen la madurez.
  • Acolcha los frutales jóvenes, los arbustos de fruto, las frambuesas… Aclara los brotes de los melocotoneros y nectarinas y , quita los mal situados en cerezos y ciruelos.
  • Siembra de plantas aromáticas.

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Y recuerda:

Todo lo que necesites para tu jardín lo encontrarás en Jardinería Sánchez.

Vive en tu jardín.

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