3 Ene, 2018 | Agenda del jardín, Plantas y Jardín
Llegó enero y con él uno de los meses más fríos del año en el hemisferio norte. Las bajas temperaturas y dependiendo de la zona donde vivamos, también las heladas, hacen recomendable limitar o incluso suprimir algunas tareas en el jardín.
Esto no significa que estemos de brazos cruzados y no tengamos nada que hacer con relación a nuestro huerto, jardín o terraza. Este breve período de tiempo de menor actividad en el jardín es ideal para hacer balance de cómo han ido las tareas y los resultados durante el año pasado y es momento de planificar lo que vamos a hacer en los meses siguientes.
Es una época ideal para repasar los accesorios y herramientas de jardín y llevar a cabo su mantenimiento o reemplazo. Pueden ser desde herramientas eléctricas como cortacéspedes a otras manuales como tijeras de poda, estado de las mangueras, instalación de riego, etcétera.
También es un buen momento para hacer una limpieza general en nuestro jardín y en sus accesos. La idea es dejarlo todo listo para la alta actividad que llevaremos acabo en los próximos meses.
Seguramente no encontraremos momento mejor para realizar estas tareas que en este mes de enero.
Tareas en el jardín
Una de las plantas más sensibles a las heladas son las plantas acuáticas. Si vivimos en una zona donde hay riesgo de heladas lo mejor será retirarlas del estanque y protegerlas dentro de un recipiente con agua.
Las palmeras también son sensibles al frío y, sobretodo, a las heladas (algunas especies más que otras), pero en general sin donde vivimos hay riesgo de heladas, las podemos proteger recogiendo sus hojas y envolviéndolas con cañizo.
También es un buen momento para plantar árboles y arbustos a raíz desnuda, asegurándonos de regar bien después de plantarlos y semanas después.

A la hora de regar nos aseguraremos de que da tiempo a que se seque el sustrato antes de que anochezca. De esa manera evitaremos que se hielen o pudran las raíces.
Por supuesto que el riego, al igual que el mes anterior, debemos disminuirlo. Las bajas temperaturas son caldo de cultivo para la Botrytis y otras enfermedades.
Aún estamos a tiempo de plantar las últimas plantas de temporada de otoño-invierno como los pensamientos, ciclámenes y prímulas.
También podemos plantas los últimos bulbos de otoño para que florezcan durante el invierno y principios de la primavera.
Diciembre y enero son meses ideales para combatir la temida procesionaria del pino. Estas orugas se encuentran en estos momentos en sus nidos lanosos y ahora son fáciles de identificar y eliminar.
Tareas con las plantas de interior
Enero tiene los días con menos luz. Esto es un inconveniente para la salud de nuestras plantas ya que la gran mayoría necesitan recibir durante varias horas luz solar.
La luz es la clave de la fotosíntesis, un proceso químico que, gracias a la energía de la luz, transforma un sustrato inorgánico en materia orgánica rica energía. Dicho de otra forma: la luz es alimento para las plantas.

Es por eso por lo que haremos todo lo que esté en nuestras manos para asegurarnos de que todas nuestras plantas de interior reciben su dosis diaria de luz solar. Si tenemos que reubicar algunas plantas, lo haremos.
Evitaremos siempre que podamos que nuestras plantas estén cerca de fuentes de calor tales como radiadores. Como es inevitable que pongamos la calefacción en los meses fríos, podemos compensarlo aumentando la humedad ambiente utilizando, por ejemplo, humidificadores.
Uno de los peores enemigos de nuestras plantas son los cambios bruscos de temperatura. Trataremos por todos los medios de mantener una temperatura lo más estable posible. Esto puede ser la diferencia entre mantener nuestras plantas en perfecto estado o enfermas.
Con relación al riego, aplica el mismo principio que con las plantas del exterior: regar lo mínimo imprescindible y hacerlo por absorción, es decir, utilizando un plato que llenaremos de agua para que la planta absorba lo que necesita.
Debemos asegurarnos de que no nos pasamos con el riego. Es mejor pecar de regar poco que pasarnos. Una buena técnica es introducir el dedo en el sustrato unos centímetros. Cuando notemos que la tierra está seca, entonces podemos regar. Antes no.
Tareas del césped
Con relación al riego seguiremos limitándolo mucho para evitar enfermedades fúngicas, y también evitaremos que llegue mojado a la noche. Una helada podría arruinarlo.
Tenemos que estar al tanto cuando reguemos de evitar que se creen zonas encharcadas durante mucho tiempo. En estos meses fríos es fácil que eso suceda ya que el agua no se evapora con la facilidad de los meses de más calor.
Si regamos con una manguera controlar esto es fácil, pero si utilizamos riego automatizado puede que tengamos que programarlo para que funcione a intervalos más cortos.

Enero es un buen mes para aportar mantillo o estiércol de caballo a nuestro césped para favorecer la brotación en primavera.
También es saludable para nuestro césped rastrillar las hojas caídas, a fin de mantenerlo limpio y en buen estado.
Tareas en el huerto
Si en la zona donde vivimos existe riesgo de heladas, podemos proteger nuestros cultivos con mulch de paja, cañizo o los prácticos túneles de plástico.
Es tiempo de podar los frutales de hoja caduca y de plantar frutales a raíz desnuda. La mayoría de los cítricos están en su punto de recolección.
Enero es tiempo de recolectar acelgas, apio, coliflores, espinacas, habas, etcétera.
Comenzábamos este artículo diciendo que enero es un mes tranquilo en lo relacionado con las tareas de nuestro huerto y jardín, y es cierto, si lo comparamos con la febril actividad de otros meses como, por ejemplo, abril y mayo.
Pero en lo relacionado con el cuidado de nuestras plantas nunca hay lugar para la inactividad y el aburrimiento. Siempre hay cosas que hacer y, recordad, planificar.
En enero y durante todo el año ya sabéis que podéis contar con el equipo de Centro de Jardinería Sánchez.
Vive en tu jardín.
Imágenes: propias o libres de derechos.
21 Nov, 2017 | Agenda del jardín, Plantas y Jardín
Este mes de Noviembre en que bajan las temperaturas y hay fuertes vientos, es un buen momento para recolectar las hojas que caen y hacer un compost de calidad y, así, evitar que se transmitan enfermedades al suelo y dificulte su aireación.
Plantas de exterior / jardín
• Plantar o trasplantar los caducifolios, sobre todo si son a raíz desnuda.
Buena época para plantar los Rosales.
• Cortar los rosetones de las Hortensias.
Recortar las ramas secas de trepadoras, frutales y árboles desnudos. Podar vivaces y dar forma a Geranios, Felicia, Asteriscos, Ajanias….
También se puede efectuar la pre poda de los rosales de pie, siempre que no estén dando flores.
Untar con pasta cicatrizante las heridas para prevenir el ataque de plagas y enfermedades.

• Cubrir con corteza de pino, paja o compost el pie de las plantas para proteger las raíces del frío.
• Proteger los cítricos de las heladas: limoneros, naranjos , que son los más sensibles.
• Revisar los tutores de los árboles y las sujeciones de las trepadoras.
Plantas de interior
• Riego escaso pero ambiente húmedo: pulverice a menudo las hojas con agua destilada para compensar el efecto de la calefacción.
• Plantar bulbos forzados de Amarilis y Jacinto para tener flores en Navidad.
• Acercar las plantas a las ventanas para que reciban más luz.
Césped
• En este mes el césped no necesita riego. Sólo hay que regar las zonas cálidas una vez por semana si no llueve.
• No conviene los cortes bajos del césped para proteger la hierba del frío.

• Rastrillar las hojas secas una vez por semana para evitar que con la humedad se produzcan plagas y enfermedades. Utiliza las hojas para hacer compost.
Huerto
• Resguardar del frío los cultivos más delicados con mantas térmicas, invernaderos pequeños, túneles….
• Cosecha de calabazas, coliflores, nabos, endivias, apios, puerros, lechugas …
• Siembra de acelgas, espinacas, zanahorias…
Todo lo que necesites para tu jardín lo encontrarás en Jardinería Sánchez. Vive en tu jardín.
12 Sep, 2017 | Notícias, Plantas y Jardín
La alocasia, también conocida como oreja de elefante, tiene unas bonitas hojas marcadas.
A pesar del hecho de que es una planta de tamaño considerable, parece ligera y estilizada gracias a su altura y sus suaves tallos que crecen como un bulbo.
Sus tallos pueden ser lisos, pero también pueden tener líneas atigradas y su follaje es igualmente remarcable. Hay algunas especies con hojas que parecen máscaras africanas, una con los bordes de las hojas arrugados y otra a la que se la conoce como la “planta esqueleto” porque las venas que recorren sus hojas están muy marcadas.

La alocasia es miembro de la familia Arum y crece en los bosques tropicales lluviosos del sudeste asiático. Es especialmente común en Borneo, donde puede alcanzar una altura de cuatro metros.
La alocasia tiene 79 especies conocidas y se ha estado cultivando a la altura del ecuador como alimento durante miles de años.
Las decorativas comenzaron a criar a partir de sus versiones originales. Estas no son comestibles, pero son extremadamente bellas. La alocasia conquistó los salones de los hogares a mediados del siglo pasado, con un bonito aire vintage que sigue perdurando.
Elige la tuya…
La alocasia es bien conocida por su forma de esqueleto debido a las distintivas venas de sus hojas, Alocasia x amazonia. Hay un buen número de cultivares de esta especie, como la compacta “Polly” y la pequeña “Bambino Arrow”.
Las especies con hojas más grandes son la A. “Calidora”, la cual tiene grandes y brillantes hojas con tallos muy delgados. La A. “Portadora” tiene también grandes y brillantes hojas con distintivas manchas oxidadas en sus tallos.

La A. “Lauterbachiana” tiene alargadas y onduladas hojas con los tallos y el reverso de sus hojas de color rojo. La A. “Cucullata” tiene hojas con forma de flecha y la A. “California” tiene grandes hojas y puede sobrevivir con bajas temperaturas.
Son particularmente exóticas la A. “Black Velvet”, con venas plateadas y blanquecinas con hojas casi negras de apariencia aterciopelada y la A. “zebrina”, con hojas en forma de flecha y un bonito tallo rallado.
Cuidados básicos
● A la alocasia, por su procedencia tropical, le gustan los ambientes cálidos y húmedos también en casa.
● Debe situarse en un lugar luminoso, pero no a pleno sol para impedir que se le quemen las hojas.
● Hay que regarla regularmente con el agua a la temperatura ambiental de la habitación, sin dejar que el sustrato llegue a secarse por completo.
● La alocasia disfruta siendo vaporizada con agua o estando un rato en la ducha.
● Es conveniente abonarla dos veces al mes durante su período de crecimiento y una vez al mes el resto de meses del año.
22 Ago, 2017 | Plantas y Jardín

Es resistente, tiene prominentes formas y es fácil convivir con ella: el Aloe (oficialmente conocido como Aloe Vera) tiene unas gruesas hojas verdes que pueden llegar a medir entre 40 y 50 centímetros y que crecen de forma puntiaguda en forma de roseta hasta que la planta alcanza una altura máxima de un metro.
Sus hojas son de un color verde grisáceo y tiene los bordes dentados. El Aloe es una planta excepcionalmente fuerte y elástica y almacena agua y nutrientes en sus hojas para hacer frente a
los períodos secos. La planta florece en verano y ayuda a mantener el aire limpio en los hogares.
El Aloe es una suculenta de la familia Asphodel y ha crecido en la Península Arábiga durante millones de años. Su nombre viene de la palabra árabe “Alloeh”, que significa “fluido brillante y
amargo”, y que se refiere al refrescante líquido en forma de gel de sus hojas. “Vera” significa simplemente “cosa”.
Existen unas 300 especies de Aloe. Como planta del desierto que es, el Aloe sobrevive en climas extremos, y produce más de 75 sustancias que la ayudan a lograrlo. Por ejemplo, si se daña una hoja, la herida se sellará inmediatamente con una savia coagulante para retener la máxima humedad posible en su interior, con un sistema similar al de la coagulación humana.
Los principios activos del Aloe también han demostrado tener propiedades curativas para los humanos. Los antiguos egipcios la llamaban “La planta de la inmortalidad”. La primera descripción
de la planta encontrada en documentos europeos data de 1655.
Elige la tuya…
La gama de Aloes está continuamente expandiéndose gracias a la tendencia de las suculentas decorativas como cactáceas u otras suculentas con hojas decorativas como el Agave, la Echeveria, la Crásula, la Haworthia o la planta Senecio.

Cuidados básicos del aloe vera
• El Aloe es sencillo de cuidar, gracias a sus propiedades de suculenta: la planta almacena
fluido en sus hojas para afrontar las sequías.
• Hay que regarla una vez cada 15 días: el sustrato puede dejarse secar entre riegos.
• Al Aloe le gusta la luz y los lugares soleados, de hecho la planta también puede situarse en
exterior, en el patio o balcón en los meses de verano.
• Es recomendable abonarla una vez al mes durante su período de crecimiento.
• El Aloe florece tras un corto período de descanso en invierno, cuando la planta tiene poca
agua y nada de abono. La planta se desarrolla cuando los días vuelven a alargarse de
nuevo, momento en el que debemos de comenzar a darle más agua y abono.
8 Ago, 2017 | Agenda del jardín, Plantas y Jardín
La ausencia por vacaciones suele representar la prueba más dura del año para las plantas del jardín y la terraza. Y mucho más si el calor aprieta.
¿Quién se queda a cargo? ¿El portero, la vecina, un amigo, un familiar? ¿El riego automático? Sea quien fuere hay que dejarlo todo bien preparado.

20 Jun, 2017 | Plantas y Jardín
En esta ocasión vamos a ver una planta colgante: la surfinia, petunia hibrida o petunia colgante. Las surfinias son una variedad de petunias que son mucho más vigorosas y sus floraciones duran más que las de las petunias.

En el caso de las petunias, no suelen durar durante toda la época de primavera-verano, pero en el caso de las surfinias, pueden durar hasta principios de otoño o principios de las primeras heladas.
Cuidados de la surfinia
Son plantas muy usadas en jardinería por su enorme floración y su crecimiento colgante o tapizante, por ello sus necesidades de nutrientes y agua son importantes; la tierra ha de ser fértil, suelta y bien drenada y es conveniente hacer abonados cada 8 o 10 días con contenidos altos en fósforo y potasio.
El riego ha de ser abundante pero entre riego y riego hay que dejar secar ligeramente la tierra para evitar problemas de hongos del cuello de la raíz; el agua no ha de tener cal.

Hay que eliminar las hojas y las flores marchitas y aprovechar para dar pinzados con frecuencia para favorecer la ramificación y aumentar la floración.
Después de una gran floración, es conveniente darle una poda fuerte para provocar nuevamente una floración abundante.
Al final del año se le puede dar una poda muy fuerte, dejando la planta casi a ras de tierra y si el invierno no es muy fuerte, rebrota en Primavera.
Se las ha de colocar a pleno sol.
Plagas y enfermedades
Además de los hongos del cuello puede aparecer botritis en hojas o flores marchitas no eliminadas. Los pulgones, araña roja, la cochinilla y la mosca blanca, son insectos que atacan con frecuencia a esa planta.
Hay que tener cuidado con las orugas, las babosas y los caracoles que pueden acabar con una planta en pocas horas.
Cómo esquejar su ejemplar
El primer paso que debe darse para conseguir multiplicar todas las surfinias consiste en retirar sus flores marchitas, para que la planta esté más vigorosa y los esquejes tengan más fuerza y posibilidades de arraigar.
A la hora de seleccionar las partes de la planta que vaya a esquejar, elija los tallos laterales más desarrollados, siempre y cuando estén sanos y mantengan su flexibilidad.
Los esquejes deberán tener unos 10 centímetros de largo y no presentar marcas de ataques de plagas.

Elimine las hojas inferiores del tallo seleccionado, de tal manera que tan sólo queden unas cuantas hojas en su extremo superior.
Empape el extremo inferior del tallo en una sustancia enraizante y plántelo en un sustrato rico en nutrientes.
Agujeree un poco la tierra con un lápiz o similar para que el agua pueda empaparla y afiáncela para que los esquejes se mantengan firmes.
Riegue su futura planta y tápela con un plástico que no entre en contacto con el esqueje durante unos días para ayudarle a mantener la humedad.
¿Surfinia o Petunia?
Las Petunias y las Surfinias son dos plantas que se pueden confundir perfectamente. Ambas plantas son iguales, puesto que una es híbrida de la otra.
Las dos se caracterizan por tener una abundante floración, desde primavera hasta otoño. Además, sus hojas son verdes, pequeñas, algo pegajosas y con pelos.
Podemos encontrar flores de todos los colores, desde un rojo intenso a un blanco luminoso o una combinación de ambos colores. Estas flores tienen una forma acampanada y desprenden un rico aroma.
Es lo más vistoso de la planta, pues llega a tener tantas flores que tapan prácticamente a las hojas. Debido a esto, se deben de ir eliminando las flores marchitas para que surjan otras nuevas.

La Petunia y la Surfinia sin embargo, no son exactamente iguales, aunque a simple vista sí. La Surfinia es un híbrido de la Petunia. Por tanto, las Surfinias tienen los estambres estériles y no dan semillas pero se pueden multiplicar a través de esquejes.
Sin embargo, la Petunia si da semillas, siendo esta su mejor forma reproducción.
Además, la Surfinia suele dar muchas más flores que las Petunias, aunque suelen ser algo más pequeñas.
Incluso las Surfinias son conocidas como “Petunias colgantes” pues suelen caer por encima de la maceta donde están plantadas colgando. Las Petunias, son algo más rastreras, pero también pueden llegar a colgar.
Ambas plantas aguantan el sol directamente pero requieren mucho riego, aunque hay que tener en cuenta que no se deben mojar las flores, pues se estropean.
El frío también lo aguantan bien y pueden durar de un año para otro, aunque no es conveniente, pues las plantas viejas florecen peor. Es mejor recoger las semillas de las Petunias y sembrarlas el año siguiente.