22 Feb, 2021 | Plantas y Jardín
¡Toca darles un empujón a tus cítricos!
Aliméntalos con un abono orgánico especial para limoneros, naranjos, kumquats…y vigila si necesitan un cambio de maceta.
¡Verás que explosión cuando florezcan esta primavera!
En tu Centro de Jardinería te darán todos los consejos e información que necesites para escoger los mejores productos para estos preciosos frutales.
Saludos Verdes.
17 Feb, 2021 | Plantas y Jardín
Cuando veas las camelias de primavera en flor, ¿con cuál te vas a quedar? Elegir entre tantas variedades no es fácil. La foto de arriba es solo un atisbo de la infinidad de tamaños, formas y colores que pueden ostentar las flores de esta planta.
Desde su llegada a Europa en los siglos XVII y XVIII con los navegantes portugueses, las camelias despertaron una fascinación que ha fructificado en una extraordinaria multiplicación de variedades.
La más prolífica ha sido la Camellia japonica, la especie de floración primaveral más habitual en los jardines junto con la Camellia reticulata, de grandes corolas (incluso de 17 centímetros de diámetro), y sus cruzamientos.
Basta visitar un pazo gallego entre febrero y abril para comprender por qué encienden tanta pasión coleccionista.
Cultivar una camelia en casa
Por la acidez del suelo y su clima oceánico fresco y húmedo, Galicia y el occidente de Asturias disponen de las condiciones ideales para cultivar estos bellos arbustos. Pero esto no significa que no se pueda disfrutar de ellos en otros lugares.
Plantar las camelias en un tiesto permite garantizarles un sustrato para acidófilas rico y fresco; si es en el suelo, el pH se puede corregir. Para regarlas, agua de lluvia o descalcificada. Situar la planta en un sitio orientado al norte, o en todo caso al este, le evitará una exposición al sol más caliente y la protegerá del efecto desecante del viento.
Seis tipos de flor (para cientos de cultivares)
La forma de la flor de las camelias responde a seis tipos básicos, pero no constituye una característica constante, ya que depende de factores genéticos y ambientales. A veces no está clara y no se ajusta a un solo tipo, sino que puede estar entre dos.
(1) Sencilla
Es la corola más simple, formada por cinco a siete pétalos dispuestos en una sola fila o dos incompletas. Rodean un círculo central de estambres muy numerosos y llamativos.

(2) Semidoble
Flores con dos o más hileras de pétalos (ocho o más) rodeando un centro de estambres.
(3) Doble incompleta o forma de rosa
Con numerosos pétalos imbricados alrededor de un centro de estambres visible cuando se abre la flor.
(4) Doble formal
Forman la flor numerosas hileras de pétalos imbricados y dispuestos de una forma muy ordenada. No se ven estambres aunque esté totalmente abierta.
(5) Forma de peonía
La flor es de aspecto globoso y se caracteriza por una mezcla de pétalos irregulares, petaloides —estambres modificados que se parecen a los verdaderos pétalos— y estambres.
(6) Forma de anémona
El centro de la flor es globular y está formado por estambres y petaloides; aparece rodeado de una o más hileras de pétalos externos.
15 Feb, 2021 | Plantas y Jardín
¿Qué has hecho mal para que esa planta que tanto te gusta haya perdido lustre y parezca a punto de morir? ¿Tenías claro cómo había que cuidarla?
Cada especie tiene sus propias exigencias, así que la primera medida que tienes que tomar para que una planta te dure mucho tiempo es informarte bien. En general, uno de los principales errores que se cometen en el cuidado de las plantas está relacionado con el riego.
A continuación vamos a considerar cuales son los errores más frecuentes a la hora de regar nuestras plantas y cómo debemos regarlas para que el éxito esté asegurado.
Exceso de riego
Un riego excesivo suele ser más perjudicial para las plantas, incluido el césped, que la falta de agua, ya que puede privar a las raíces del oxígeno que necesitan y provocarles asfixia. Además, su acumulación en terrenos mal drenados, si se trata del jardín, o en la base de los tiestos, puede facilitar el desarrollo de patógenos como la Phytophthora, cuyo efecto es letal, o de hongos del suelo que producen manchas amarillentas o secas en las hojas, especialmente en las plantas de interior (palmeras, potos…). En el caso de los cactus y crasas, el exceso de agua sumado al frío puede condenarlos sin remedio.
Falta de agua
Regar lo justo las plantas no implica someterlas al estrés de la falta de agua. Las que viven en tiesto corren mayor riesgo de quedarse secas. En el jardín, salvo que sean plantas xerófilas bien implantadas, la ausencia de riego puede provocar la desecación de las hojas y daños irrecuperables por defoliación. En el caso de las herbáceas y los árboles y arbustos delicados o recién plantados, la falta de agua sumada a una subida fuerte y repentina de la temperatura ambiental puede provocarles un golpe de calor; las vivaces y leñosas pueden perder mucho follaje, pero con los cuidados adecuados probablemente se recuperen; las anuales no podrán recobrarse.
¿Cómo regar?
• A qué horas regar. En los momentos más calurosos del día, la mayor parte del agua de riego se evapora. Regar por la noche, o a primeras horas de la madrugada, es mucho más aconsejable. Además se evita quemar las plantas por el efecto lupa del sol sobre las gotas.
• Un riego adaptado a las características del suelo. Deberá ser más frecuente y abundante en suelo arenoso, donde el agua se infiltra rápidamente, y más lento y espaciado en suelo arcilloso, de baja infiltración.
• Un riego adaptado al clima. Los programadores de riego permiten regar en el momento deseado y durante el tiempo necesario. Pero no es eficaz mantener el mismo programa de riego apto para el verano de mayo a septiembre. Conviene hacer ensayos de reducción de riego. Las plantas pueden tolerar periodos más o menos largos sin ser regadas, sobre todo si se las va acostumbrando progresivamente.
• Regar bien, pero menos veces. Es mejor regar las plantas en su base, a fondo, para que el agua llegue a las raíces, y de forma espaciada, que hacerlo de forma ligera y más a menudo. En el primer caso, las raíces tenderán a bajar más profundamente buscando el agua y la planta se hará más resistente.
1 Feb, 2021 | Agenda del jardín
La primavera está a las puertas y el jardín necesita una puesta a punto general: toca podar, abonar, acolchar, plantar, trasplantar…
La recompensa está a la vista: las primeras flores de la temporada ya están aquí.
Tareas generales del mes
Podar. Realiza la poda de limpieza, rejuvenecimiento y formación de árboles, arbustos y trepadoras.
- Poda los arbustos caducifolios que florecen en verano o que han dado flor en invierno, antes de que despunten.
- Recorta las gramíneas ornamentales y herbáceas perennes o vivaces que se han mantenido en pie, aunque secas, todo el invierno.
Plantar. Si el tiempo lo permite, ya se pueden plantar (o trasplantar, si la especie lo admite) árboles, arbustos, setos y trepadoras caducifolios, y perennifolias en general.
Abonar y acolchar. Después de la poda, árboles, arbustos y trepadoras deben ser fertilizados con abono orgánico, que no solo nutre sino que, además, mejora la estructura del suelo.
En el caso de los árboles se debe esparcir en torno al pie o en el alcorque, enterrándolo ligeramente. Una vez aplicado, regar para que penetre.
Árboles, arbustos y trepadoras
Asegura las ataduras de las trepadoras
En pocas semanas, la glicinia y muchas otras trepadoras estarán llenas de flores. Por ello, antes de que empiecen a emitir las yemas y botones florales se deben eliminar los tallos secos, débiles y malformados y revisar las sujeciones y el soporte, ya que el peso de la vegetación puede vencerlos.
A medida que vayan emitiendo los tallos hay que atarlos con cuidado de no estrangularlos.
Dale ‘alimento’ a los cítricos
Los limoneros, naranjos, kumquats, etcétera, necesitan ahora un aporte de abono orgánico o especial para cítricos (los encontrarás en tu centro de jardinería) para afrontar con fuerza la floración de primavera; aplícalo sobre el sustrato.

También es buen momento para cambiarlos de maceta, si fuera necesario.
Aplica aceite de invierno en tus árboles
Para atacar las plagas que han permanecido latentes en los frutales y demás caducifolios durante el invierno (cochinillas, orugas minadoras, procesionarias, entre otras), al engordar las yemas conviene aplicar sobre ramas y troncos aceite mineral mezclado con insecticida.
Plantas de flor
Primeras flores de temporada
Ya puedes tener tu propio anticipo de primavera y plantar anuales y vivaces que florecen aun con frío: prímulas, violetas, gazanias, ranúnculos, Bellis perennis, arabis, aubrietas, Osteospermum, entre muchas otras.

Preparar el terreno
Las plantaciones deben realizarse en paterres y arriates libres de malas hierbas y anuales agotadas. La tierra se ha de remover y airear en un día de sol. Luego, debe revolverse con abono orgánico, en lo que se llama un abonado de fondo, que liberará nutrientes lentamente.
Abonar las plantas en maceta
Lo mismo ha de hacerse con el sustrato de tiestos y jardineras: se ha de remover la tierra de la superficie y espolvorearse con humus de lombriz, compost o estiércol maduro.
Plantas de interior
Puesta a punto antes de salir del letargo
Tras la parada invernal, las plantas de interior necesitan también un repaso: elimina las partes más viejas y estropeadas, y descarta los ejemplares que estén agotados.
Renovar tu jardín interior con nuevas plantas le devolverá el interés y el atractivo. A partir de marzo deberás reanudar la aportación quincenal de fertilizante disuelto en el agua de riego.
Huerto
El terreno, a punto
En febrero toca preparar la tierra para las siembras y plantaciones que se multiplicarán a partir de las próximas semanas.
- Entrecava el terreno para romper la costra que se forma con el frío y las lluvias del invierno.
- Escarda para eliminar malas hierbas y restos de cultivos.
- Enmienda la tierra con abono orgánico —compost, humus de lombriz, estiércol— y pasa el rastrillo para alisar la superficie.
- Si llueve, cubre los bancales con un plástico para que los trabajos no caigan en saco roto.
Primeras siembras al aire libre
Desde mediados del mes ya se pueden sembrar, siempre que “febrerillo el loco” lo permita, cebollas, rábanos, guisantes, acelgas, lechugas de ciclo primaveral, espinacas, zanahorias…
La cosecha de invierno continúa
Todavía seguirás recogiendo del huerto coles de Bruselas, puerros, chirivías, apio, nabos…
El césped
El césped también necesita un repaso
La pradera también va a empezar a salir de su letargo en estas semanas. Debes limpiarla de malas hierbas y del musgo que se haya formado durante el invierno a causa del frío y la humedad (en Centro de Jardinería Sánchez te podemos recomendar los productos adecuados).

Si hay áreas muy mojadas en el césped también deberías intentar mejorar el drenaje del terreno pinchando el suelo con una horquilla.
Si se observan calvas tendrás que resembrar utilizando la mezcla adecuada de mantillo y semillas, o plantar tepes: febrero y marzo son dos meses ideales para hacerlo.